El montaje del 15-M y de Podemos (PARTE IV)

INFILTRADOS 2.0: EL VERDADERO ORIGEN DEL 15-M Y EL COMPLOT DE PODEMOS

PARTE IV: DESEMBOCAMOS EN LA CUESTIÓN FUNDAMENTAL: ¿QUÉ SE ESCONDE TRAS EL “OPEN GOVERNMENT”?
– 4.1. El origen de las iniciativas Open Data y Open Government

Así define el concepto de “Gobierno Abierto” la web diccionario.sensagent.com

“El gobierno abierto es la doctrina política que sostiene que los temas de gobierno y administración pública deben ser abiertos a todos los niveles posibles en cuanto a transparencia, esto debe ir unido a la creación de espacios permanentes de participación ciudadana y colaboración ciudadana.”

(…)

“Es una doctrina que aboga por una evolución del actual sistema de democracia representativa hacia otro modelo de democracia participativa, mediante el establecimiento de mecanismos de transparencia de los gobiernos, así como espacios permanentes de participación y colaboración ciudadana. El objetivo final es la mejora de la democracia y de la calidad de vida de los habitantes.

La doctrina contemporánea de un gobierno abierto encuentra sus mejores defensores en organizaciones no gubernamentales, conscientes de la tendencia inherente a los gobiernos hacia el secretismo en muchas de sus acciones. Entre ellas destacan Transparencia Internacional o el Open Society Institute, quienes abogan por la implementación de normativas transparentes a nivel internacional por ser vitales para la prosperidad y desarrollo de las sociedades democráticas.

Una de las bases para lograr un gobierno abierto es conseguir que las personas puedan acceder a la información que poseen las instituciones públicas. En un gobierno abierto esto se hace preferiblemente a través de internet, en lo que se denomina Open Data. Hablar de Open Data no es hablar de que las administraciones pongan todos sus datos sin más al alcance de los ciudadanos, sino que los ciudadanos tengan acceso a la información y que los datos estén expuestos de un modo asequible, legible, comprensible, estructurado y reutilizable por cualquier persona física o jurídica. Es decir, que el formato en el que se publica la información es muy importante: un pdf. no es modificable, un excel, por ejemplo, sí.”

(…)

Los primeros pasos hacia un Gobierno Abierto han venido desde más allá de nuestras fronteras. Nueva Zelanda y, sobre todo, Estados Unidos, han sido los países que más han apostado por este modelo y lo están aplicando en sus Administraciones. En el caso de Estados Unidos, el proceso está siendo impulsado directamente por su presidente, Barack Obama, a través de la Iniciativa para el Gobierno Abierto. A nivel local también hay iniciativas de Gobierno Abierto interesantes, como las de los Ayuntamientos de Washington DC, Los Ángeles o Nueva York. Más recientemente, Reino Unido comenzó su estrategia de apertura de la mano de Tim Berners-Lee, el creador de la Web.

Yes we can

Por tanto, esta iniciativa de “Open Government”, muy ligada al concepto de “Open Data”, está siendo fuertemente promovida y respaldada por la administración Obama en Estados Unidos y por organizaciones filantrópicas de claro signo globalista, como el Open Society Institute de George Soros.

Esta impresión es confirmada por Archon Fung y David Weil, quienes en el libro “Open Government” de O’ Reilly Media sostienen que:

“Quizás más que cualquier otro líder nacional, el presidente Obama ha hecho hincapié en su compromiso con “la creación de un nivel sin precedentes de apertura en el gobierno” (…). Su administración ha dado seguimiento a estas palabras con acciones en la expansión de la calidad y cantidad de los datos disponibles en USAspending.gov, asentando las bases para hacer que el estímulo económico y los gastos de recuperación pública, e incluso la creación de un alto nivel de procesamiento llevaran a un muy impresionante camino en el que se incluya el desarrollo de políticas de gobierno abierto en virtud de la oficina de Política Científica y Tecnológica.”

Y justo en el párrafo siguiente admiten:

“Como complemento a estas iniciativas federales, una gran cantidad de organizaciones cívicas y expertos compuestos por grupos como la Sunlight Foundation, OMB Watch, y la Liga de Mujeres Votantes, ahora componen un movimiento protransparencia capaz de exigir ambas exigencias, una mayor apertura en el gobierno y el desarrollo de herramientas que permitan a los ciudadanos aprovechar esa apertura. Llegando un poco más tarde a la cuestión de la transparencia, estos grupos y otros han llamado la atención de importantes donantes de obras benéficas, como el Open Society Institute, la Fundación Omidyar, y la Fundación Ford.”

Curiosamente, todas estas fundaciones han estado involucradas en financiar a oenegés que han jugado un papel decisivo en protestas sociales que han conducido a la desestabilización de Estados enteros, como la Primavera Árabe o el Euromaidán en Ucrania.

Parece que el origen de la iniciativa Open Government/Open Data debemos buscarlo incluso un poco antes de la llegada de Obama al poder de la Casa Blanca. Durante los días 7 y 8 de diciembre de 2007, treinta defensores del gobierno abierto se reunieron en la ciudad de Sebastopol (California, Estados Unidos), y escribieron un conjunto de ocho principios de gobierno abierto de datos.

Ya hemos explicado que el abogado y co-fundador de la plataforma “No Les Votes” Javier De la Cueva fue el impulsor del grupo de trabajo del Laboratorio de Procomún (Medialab-Prado) dedicado a la creación de la Ontología Jurídica Libre“. La propia página web establece que:

Breve descripción

La construcción de la ontología jurídica libre servirá para la construcción de una base de datos estructurada que cumplirá los principios señalados por el Open Government Working Group:

http://www.opengovdata.org

Si pinchamos en el enlace que se nos muestra, comprobaremos que entre los componentes del Open Government Working Group, o lo que es lo mismo, entre los redactores de los “8 principios de los datos de gobierno abierto” de 2007, se encuentra un reguero de personajes que, casi sin excepción, están ligados a la red Soros- Omidyar. He aquí algunos ejemplos:

  • Micah Silfry (también de la Sunlight Foundation)
  • Joel Hardi (también de Public.Resource.Org)
  • Will Fitzpatrick (Omidyar Network)

Open Government Working Group

La propia página web nos informa que la reunión de 2007 en la que se redactaron estos principios:

“Fue coordinada por Tim O’Reilly de O’Reilly Media y Carl Malamud de public.sources.org, con patrocinio de la Sunlight Foundation, Google, y Yahoo.”

Quizá sería conveniente hacer notar aquí que además de ser uno de los activistas más emblemáticos de las iniciativas de Open Source y Open Data, Tim O’ Reilly es mundialmente famoso por sostener la casi mesiánica teoría de que la Inteligencia Colectiva junto a la aparición de la “web 2.0”, posibilitarán la llegada del llamado “Cerebro Mundial”. En este vídeo realizado en el MIT Medialab podemos ver al propio O’Reilly explicando esta hipótesis sobre el futuro de Internet:

Pero, ¿qué es el “Cerebro Mundial” y cuándo surgió esta teoría?

– 4.2. Ingeniería social a escala global: El “Cerebro Mundial” y el gran fraude de la Wikipedia

El concepto de “World Brain” (“Cerebro Mundial”) tiene su origen en un recopilatorio de escritos y discursos ofrecidos por H.G. Wells entre 1936 y 1938 acerca de la idea de construir una Enciclopedia Mundial permanentemente actualizada que recoja y resuma todo el conocimiento humano y sirva de base para la educación y el aprendizaje de cualquier ciudadano del mundo.

En un mundo donde, según Wells, la reducción de las distancias y la producción a gran escala han hecho del patriotismo, los Estados-Nación, los grandes propietarios y la tradición una amenaza para la especie humana, se hace indispensable borrar fronteras y unificar de forma progresiva y bien planeada a toda la Tierra bajo la dirección de un Gobierno Mundial dirigido por una casta de tecnócratas.

El “Nuevo Enciclopedismo” (el viejo fue el de Diderot) es esencial si se quiere construir la comunidad global tan deseada por la élite financiera y por las universidades que desean liderar la nueva etapa tecnocrática del futuro.

worldbrain-01

El “Cerebro Mundial” hace referencia a una red de centros distribuida por todo el mundo que debería actualizar constantemente el conocimiento humano recogido y concentrado en una gran Enciclopedia Universal (una especie de Wikipedia en versión oficial). Esta Enciclopedia, cuya lengua sería el inglés, debe basarse en la evidencia y resolver de forma científica todo tipo de discusiones tales como “creacionismo vs. evolucionismo”. Todas las escuelas y universidades del planeta enseñarían a sus alumnos a partir de la Enciclopedia, que también sería el punto de partida para investigadores y científicos de cada rincón del globo. De esta manera personas altamente capacitadas de distintos lugares, representativas de todo el pensamiento y conocimiento humano, que por entonces se hallaban dispersas e incoordinadas podrían trabajar juntas de forma efectiva en el desarrollo de la sociedad y aprovechar al máximo su potencial, ahora desperdiciado.

De hecho, Wells insisitió en la idea de que semejante Enciclopedia debía ser universal, permanenente y de disponibilidad casi instantánea, proponiendo para ello el microfilm como soporte:

“Parece posible que en un futuro cercano tengamos bibliotecas microscópicas en las que se podrá guardar una fotografía de cada libro y documento importante del mundo, que estaría disponible para que la consulten los estudiantes. (…) Los proyectores baratos no ofrecen dificultades. La importancia que esto tiene para la forma material de una Enciclopedia Mundial es obvia. (…) Está cerca la hora en que cualquier estudiante, en cualquier parte del mundo, podrá sentarse con su proyector en su propio estudio para examinar a voluntad cualquier libro, cualquier documento, en una reproducción exacta.”

Sin embargo, sólo que cambiemos la palabra “proyector” por “ordenador”, entonces la visión de Wells resulta sorprendentemente precisa. Sobre todo si echamos un vistazo a otro fragmento en el que parece estar hablando de Internet:

“Esta organización enciclopédica no tendría por qué estar concentrada en un solo lugar; podría tener la forma de una red. Estaría centralizada mentalmente, pero tal vez no físicamente. (…) Sus archivos y sus salas de conferencias serían el núcleo de su existencia, la Enciclopedia imprescindible. Representaría el principio material de un auténtico Cerebro Mundial.

Se extraería una serie de libros de texto y enciclopedias de consulta más pequeñas y diccionarios enciclopédicos para uso individual y casual. Ésta es, en términos sencillos, la esencia de lo que les propongo. Una organización de dos caras: por un lado, un compendio y una conferencia perpetuos, y por otro un sistema de publicación y distribución. Sería una cámara de compensación para universidades y centros de investigación; desempeñaría la función de una corteza cerebral para estos ganglios imprescindibles. Por una parte, esta organización estaría en contacto directo con todo el pensamiento original y la investigación del mundo; por otra, extendería sus tentáculos informativos hasta todos los individuos inteligentes de la comunidad: la nueva comunidad mundial.”

Se crearía así una conciencia global, una visión del mundo homogénea a lo largo de toda la población mundial, una especie de “inteligencia colectiva global” capaz de pensar todos a una. Visto ingenuamente como una ventana abierta al progreso de la humanidad por muchos, en realidad se trataría del súmmum de la globalización (siempre disfrazada de paz y amor); la monopolización del saber, la unificación mental.

brain-earth

Ni qué decir tiene que iniciativas como Open Access, promovidas por el Open Society de George Soros y con la que colaboran diversas universidades de todo el mundo, responden a semejante fin: utilizar la ciencia como herramienta de ingeniería social a escala global con el objetivo de acondicionar las mentes de la población mundial hacia fines exclusivamente políticos.

Quizá ustedes han visto el documental “Google y el Cerebro Mundial” en el que se expone la tesis de que el gigante de internet trató de recrear esta utopía a través de su proyecto de “Google Books“, un maquiavélico plan que fue abortado gracias al “héroe” del documental, Robert Darnton, conocido como “el erudito que venció a Google”… Pues bien, este tal Darnton es un “demócrata liberal” que está directamente involucrado en la iniciativa Open Access impulsada por el Open Society Institute de George Soros:

Robert Darnton

Esto significa que Darnton no detuvo el proyecto de Google para impedir que éste acabase culminando en el “Cerebro Mundial”, sino más bien al contrario, lo que temía era que Google se anticipase a su propio proyecto de “Enciclopedia Universal”.

Antes les hemos hablado de la Wikipedia como posible gérmen de esa “Enciclopedia Universal Permanente” sugerida por H. G. Wells. Pues en efecto, el proyecto de Wikipedia está siendo financiado por Soros y otros filántropos globalistas. Y es que a pesar de que Jimmy Wales, la figura pública de Wikipedia, intenta dar al mundo la impresión de que su sitio web es una entidad independiente, la realidad es que la Fundación Wikimedia (The Wikimedia Foundation) de la cual uno de sus proyectos es la Wikipedia, depende directamente de las donaciones de instituciones como el Open Society Institute, la Fundación Ford o más recientemente, la Omidyar Network:

Wikimedia Foundation-01

Wikimedia Foundation-02

También en 2009 la fundación filantrópica del creador de EBay, la Omidyar Network, anunció una subvención de 2 millones de dólares a Wikimedia Foundation prevista para al menos los dos años siguientes. La noticia también informa de que “La Fundación Wikimedia también ha nombrado Matt Halprin, un socio de la Omidyar Network, a su Mesa Directiva.”

Quizá todo ello ayude a explicar por qué, a pesar de que se dice que esta “Enciclopedia Universal” está hecha “por todos y por nadie”, la realidad es que ningún artículo de la Wikipedia sobre la Primavera Árabe, el 15M o el Euromaidán mencione que tale “revoluciones” fueron orquestadas por oenegés ligadas al Imperialismo de Estados Unidos y a diversas instituciones globalistas. Por ejemplo, el Informe Anual de la Wikimedia de la temporada 2010- 2011 reporta con orgullo:

“En enero de 2001, pocas personas podían imaginar la extraordinaria influencia que tendría lo que en aquel momento era sólo un pequeño proyecto impulsado por una gran idea.

Pero diez años más tarde, nos encontramos en el centro de un mundo de conocimiento libre, construido en torno a nuestro proyecto emblemático, la Wikipedia, que se ha convertido en el más importante depósito de conocimiento de creación colectiva de la Historia.

En la actualidad, voluntarios de Wikimedia de todo el mundo trabajan en más de 280 idiomas para documentar la historia de sus comunidades y culturas, el pasado y el presente. Por ejemplo, durante el 2011, cientos de voluntarios han hecho aportaciones a los artículos sobre las revueltas de la Primavera Árabe, captando una de las historias más importantes de nuestro tiempo a medida que se desarrollaba.

(…)

A lo largo del año pasado, más de 500.000 personas hicieron donaciones a la Fundación Wikimedia, que representaron unos ingresos de más de 23 millones de dólares. Gracias por vuestra increíble generosidad y del desbordante apoyo y cariño que habéis mostrado a la Wikipedia y a sus proyectos hermanos, que han permitido el trabajo de casi 100.000 redactores activos. Tenemos con vosotros una enorme deuda de gratitud.”

Si nos acercamos a la sección “donantes” de ese informe, descubrimos que durante 2011 la Wikimedia ha recibido fuerte financiación de instituciones como la Fundación Ford, The William and Flora Hewlett Foundation o la Omidyar Network:

Wikimedia-01

Sobra decir que muchas de estas fundaciones que donan ingentes fondos a la Wikimedia son las mismas que patrocinan la supuesta “red de blogueros independientes” de Global Voices.

Es significativo, por ello mismo, que Melissa Hagemann, principal administradora de programa del Open Society Institute de George Soros, se siente actualmente en el consejo asesor de la Fundación Wikimedia, a cuyo cargo está la Wikipedia. Del mismo modo, Ethan Zuckerman (ya lo conocen, el mismo del MIT Medialab y Global Voices), es también miembro del consejo asesor de la Wikimedia desde su formación en enero de 2007, al mismo tiempo que mantiene su puesto en el Programa de Información del Open Society Institute. También Rebecca McKinnon, cofundadora de Global Voices junto a Zuckerman, forma parte del Consejo Consultivo de la Wikimedia.

Wikimedia-02

Se consigue crear así, por un lado, el mito de la Wikipedia como “Enciclopedia Democrática” en la que cualquier persona puede contribuir en su redacción; mientras por el otro, se consigue consolidar la narrativa Imperialista en asuntos “sensibles” como la Primavera Árabe a través de una censura sutil a simple vista, pero que en la práctica da como resultado una “Única Versión de la Historia” que está siendo y será consultada por millones de escolares y universitarios de todo el mundo. Una versión sin duda falseada de lo hechos, pero que será el fundamento que se encargue de modelar la Memoria Histórica Colectiva -la conciencia- de la venidera comunidad mundial de los próximos decenios.

Soros-Wikipedia

Con ello queda demostrado que Soros, Omidyar y compañía jamás dan puntada sin hilo, y que detrás de sus donaciones en pos de sus “sociedades abiertas” se hallan siempre intereses encaminados a establecer en un futuro no tan lejano un gobierno global.

– 4.3. Una revolución disfrazada de negocio incipiente: los “Open Data” y las “Ciudades Inteligentes”

En este dossier hemos explicado que la iniciativa de datos abiertos (Open Data), la cual está estrechamente ligada al concepto de Gobierno Abierto (Open Government), ha sido impulsada por diferentes activistas (por ejemplo, Juan Freire, Enrique Dans o Javier de la Cueva en España) y fundaciones filantrópicas (por ejemplo, el Open Knowledge Foundation o el Open Society Institute, ambas promotoras de los datos abiertos en la ciencia a través de las becas Pantom, o también la Omidyar Network) que promueven ideales que hablan de transparencia y democracia participativa, pero que en realidad encubren ciertos intereses de ingeniería social muy ligados al globalismo.

Pero quizá habría que hacer hincapié en otro aspecto importante, y es que los Open Data suponen un verdadero negocio en ciernes para ser explotado por las multinacionales del futuro. Como Fundetec expone en su artículo Open Data, la transparencia hecha negocio“:

“La apertura de los datos almacenados por las administraciones y su puesta a disposición de ciudadanos y empresas está permitiendo el nacimiento de un nuevo modelo de negocio basado en la creación de productos y servicios de valor añadido a partir de esa información pública; un negocio que ya genera en España entre 550 y 650 millones de euros anuales y emplea directamente a cerca de 5.500 trabajadores, según datos del ONTSI.

Los datos abiertos (Open Data) ofrecen incontables oportunidades a los usuarios y desarrolladores para crear múltiples aplicaciones y negocios en la Red. La variedad de datos y su potencial es tan grande que el límite en cuanto a sus posibilidades de aplicación lo pone únicamente la imaginación. La clave reside, como es habitual, en identificar las necesidades de las personas y buscar la mejor manera de satisfacerlas.

Carlos Iglesias, consultor Open Data independiente, explica que algunos de esos datos son de aplicación más transversal, como la información geográfica y la meteorológica, y por tanto pueden ser de utilidad prácticamente para cualquier empresa o negocio. Otros datos pueden tener nichos de explotación mucho más específicos, como los relacionados con la sanidad o las investigaciones clínicas, pero al tratar cuestiones de claro interés público pueden dar lugar también a servicios con un mercado potencial muy amplio.’

Pero no es sólo cuestión de negocio, sino que lo que se esconde detrás de la iniciativa “Open Data” es un salto tecnológico sin precedentes, una revolución instigada por las élites que pretende crear un nuevo paradigma que obligue a replantearlo todo: la situación del Hombre en el mundo, incluso su manera de concebir la economía y más aún, la política (mediante la implacable sustitución de la clase política por una casta tecnocrática).

Según predice el economista jefe de General Electrics, Marco Annunziata:

Marco Annunziata

“Como las consultoras independientes aumentan, las empresas cada vez tienen acceso a un mayor ejército de trabajadores “a la carta”.

De hecho, “a la carta” podría convertirse en el mantra de la era venidera. Gracias a la mejora de la conectividad, las empresas están utilizando cada vez más el crowd-sourcing y las plataformas de código abierto (Open Data) para aprovechar lo que algunos han llegado a referirse como el “Cerebro Global”, la inteligencia colectiva que hace posible conectar a la Humanidad para resolver problemas juntos. Este “Cerebro Global” puede ayudar a las empresas a mejorar la toma de decisiones y la innovación sobre una base necesaria y específica de problemas. Para empresas como Kaggle, que pueden ofrecer acceso a semejante “capacidad intelectual global”, también significará un buen negocio.”

En este sentido, jugarán un papel fundamental la proliferación a escala global de las “smart cities” o “ciudades inteligentes”. Este proyecto “glocal” (derivado de la frase “piensa globalmente y actúa localmente”) está incluido en el Programa 21 de Naciones Unidas y es una pieza clave de los promotores del Open Government. El propio Obama anunció en 2014 que su gobierno destinará fondos en la construcción de varias de estas ciudades en la India:

 Al respecto Trevor Loudon escribe en su blog personal:

“Las “ciudades inteligentes” son una parte del plan de las Naciones Unidas para el Programa 21 y se definen de manera “difusa”, como se reconoce en la Wikipedia, lo que pone de relieve la vaguedad de sus definiciones. Algunos de los mayores puntos en común sobre este concepto hablan de  “gobernanza inteligente”, “tecnología inteligente”, “movilidad inteligente”, y por supuesto, “sostenibilidad”.

Aunque rara vez se discute, parece que la iniciativa en curso de “Open Data” está fuertemente entrelazada con el concepto de “ciudades inteligentes” (ver aquí, aquí, aquí, aquí y aquí).

“Open Data” es una iniciativa que suena benigna cuando se nos dice que está dedicada a la “transparencia” en los datos, pero que en realidad cae bajo el concepto de “sociedades abiertas” de la gobernanza global promovida por el multimillonario George Soros, que “propone que las sociedades abiertas del mundo deberían formar un alianza con el doble propósito de fomentar el desarrollo de la sociedad para acciones dentro de cada país, y para sentar las bases de una sociedad abierta global mediante el fortalecimiento de las instituciones y las normas de comportamiento internacional”, según muestra en Amazon la descripción de su libro: “Open Society: Reforma Global del Capitalismo”.

Fue precisamente bajo la presidencia de Obama, que nació la iniciativa OpenData.gov.”

Douglas Schuler

Uno de los mayores expertos y divulgadores del concepto de “Smart Cities” es el informático Douglas Schuler, autor de un libro con un título bien elocuente: “El cultivo de la Inteligencia de la Sociedad Civil: Pautas para un Nuevo Cerebro Mundial” (ver PDF)

Y es que el concepto de Ciudades Inteligentes está tan en boga, que Incluso en Redada 16 se hizo un monográfico dedicado a las “smart cities” con Juan Freire, un verdadero experto en el tema.

– 4.4. El Open Goverment y su conexión con el “Imperialismo 2.0”

Ya hemos hablado de los intereses económicos y sociológicos que se esconden detrás el Open Government, pero aún nos queda indagar en la conexión de esta iniciativa con las “revoluciones” y cambios de regímenes instigadas por los poderes imperialistas.

En 2012, observando con impotencia cómo su país se entregaba a la Alianza de Gobierno Abierto, sin atisbar que lo que había detrás de la misma era algo mas que una simple declaración de buenas intenciones, el analista ucraniano Alexander Satchenko publicó un informe en el Strategic Culture Foundation en el que alertaba de los peligros que se esconden tras la alianza del Open Government Partnership, una iniciativa que pretendía internacionalizar la homóloga impulsada por Obama en Estados Unidos. El artículo de Satchenko es tan acertado y clarividente, que hemos decidido traducirlo y publicarlo íntegramente:

El virus de Soros se infiltra en la Sociedad de Gobierno Abierto

(Por Alexander Satchenko)
Strategic Culture Foundation
http://www.strategic-culture.org

La primera conferencia anual de la Sociedad de Gobierno Abierto (AGA), agrupación internacional instalada en la ciudad de Nueva York por Estados Unidos, Canadá, Noruega, Brasil, México, Indonesia, Filipinas y Sudáfrica en el mes de septiembre del 2010, se inaugurará en Brasil el 17 de abril de 2012.

Durante los últimos seis meses, la asociación se ha ampliado para incluir alrededor de 40 nuevos miembros y el ambicioso programa actual es que al evento asistan alrededor de 400 enviados –funcionarios gubernamentales de alto nivel y delegados de las comunidades empresariales— de 53 países.

En la conferencia los postulantes a la sociedad expondrán programas nacionales los cuales deberán coincidir con los objetivos estampados en la declaración de principios de la sociedad, es decir, aumentar la disponibilidad informática relacionada con las actividades del gobierno, participación civil en la implementación de las más elevadas normas de integridad profesional a través de los gobiernos nacionales y aumentar el acceso a las nuevas tecnologías para la transparencia y la rendición de cuentas (1).

Nominalmente, la Sociedad de Gobierno Abierto nació como una iniciativa brasileño-norteamericana, pero la verdad, no muy escondida, es que fue inventada en Washington y es insistentemente promovida en todo el mundo por Estados Unidos. La impaciencia con que países como Armenia, Azerbaiyán, Georgia y Ucrania corrieron a enrolarse –y la presión ejercida sobre Rusia para que ingresara—sugieren serios cuestionamientos.

Open Government Partnership

¿Será necesario ser miembro de la Sociedad de Gobierno Abierto para permitir que los ciudadanos de un país conozcan cómo se emplea el dinero de los contribuyentes y será cierto que Kiev, Moscú o Baku son incapaces de “implementar las más elevadas normas de integridad profesional a través de los gobiernos nacionales” a menos que Washington les eche una mano?

Sin duda alguna que en todas las épocas la corrupción y el cabildeo desbocado han solido ser los efectos colaterales de la democracia, y resulta completamente natural que el advenimiento de Internet ha posibilitado que los pueblos exigan a los gobiernos rendición de cuentas en línea y maximizar las cantidades de información pertinente expuestas en la red. Es más, deberá haber una explicación de por qué recientemente el problema fue puesto a la cabeza de la lista de prioridades de Washington. Por lo menos unas pocas razones asoman a la superficie.

Habrá que tomar en cuenta que el presidente Obama ganó la carrera hacia la Casa Blanca como un vociferante crítico del gobierno anterior, el cual era ampliamente percibido en el país como responsable de una escandalosa incompetencia, corrupción e injustas campañas militares desatadas para obtener el control de recursos naturales a través del mundo y para enriquecer al complejo militar industrial norteamericano.

Reaccionando ante las expectativas de su electorado, en su primer día de gobierno Obama firmó un memorándum para los jefes de departamentos e instituciones del Ejecutivo (2) haciendo hincapié que el nuevo gobierno “estaba comprometido a crear un nivel sin precedentes de apertura gubernamental” y que trabajaría unido para asegurar la confianza pública y para establecer un sistema de transparencia, participación pública y colaboración.”

En un par de meses Obama creó el puesto de Jefe de Tecnología con la misión de “emplear la tecnología aplicada para contribuir en la creación de puestos de trabajo, reducir los costos de atención médica y ayudar a mantener la seguridad de la nación” (3).

Este último aspecto merece una atención especial. Aneesh Chopra, el gurú tecnólogo hasta marzo de este año, realizó una labor aceptable equipando los sitios web de las instituciones de gobierno con eficientes motores de búsqueda y de este modo facilitó la interacción entre el ciudadano y el gobierno, pero las señales de aprecio de parte del público por este esfuerzo están completamente ausentes. Por el momento, problemas derivados de la falta de nuevos puestos de trabajo y atención médica asequible tienden a eclipsar el tema de la apertura gubernamental en la mente de la mayoría de los norteamericanos.

Habitualmente, el gobierno norteamericano compensa la lentitud al procesar los trámites internos, haciendo que las cosas se vean como si todo el mundo admirara las políticas nacionales de Estados Unidos y desearan imitarlas. En parte, esto podría ser el motivo por el cual Obama lanzó la iniciativa de Gobierno Abierto en su alocución del año 2010 ante la Asamblea General de la ONU, promocionándola como una sociedad internacional en gran escala que cuenta con la ayuda de un equipo de apoderados apresuradamente elegidos.

No obstante, el problema del mundo es que en eso de “mantener la seguridad de la nación” el gobierno norteamericano sencillamente no puede dejar de poner en práctica una idea potencialmente razonable que en realidad trabaja para socavar la soberanía de otros países. Es bien sabido que desarrollar influencia sobre el gobierno de otras naciones es un elemento fundamental en la estrategia norteamericana de “poder suave”.

Cualquiera que se tome la molestia de leer la documentación adjunta a la declaración de la Sociedad de Gobierno Abierto, experimenta la impresión de que todo el proyecto es en muchos aspectos parecido a una especie de pieza útil de software (soporte lógico) infectada por un virus diseñado para piratear el computador en el cual es instalado. Así, los países que ingresen a la AGA y suscriban lo que podría ser percibido como compromisos totalmente razonables, como combatir la corrupción y empoderar a la sociedad civil frente a la burocracia, inconscientemente terminarán siendo controlados o fuertemente influenciados por entidades reconocidas como instrumentos del “poder suave” norteamericano. Estas organizaciones en múltiples oportunidades han sido vistas moviendo los hilos detrás de transiciones tales como revoluciones de colores o las Primaveras Árabes, que inevitablemente desatan derramamientos de sangre y fortalecen el control norteamericano sobre los recursos naturales de los países afectados.

De ningún modo se trata de una coincidencia que Samantha Power y Alec Ross sean los principales ideólogos de la Sociedad de Gobierno Abierto. La primera persona es Asistente Especial del Presidente Obama y también dirige la Oficina de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos y es Directora Jefa de Asuntos Multilaterales en el Consejo Nacional de Seguridad. En Estados Unidos, el ardiente apoyo de la Sra. Power a las intervenciones humanitarias, supuestamente para detener supuestos genocidios, en la antigua Yugoslavia, Kosovo e Irak, le ganó el apodo de “el halcón humanitario.” En el caso de Libia, jugó un papel similar, lo que hizo que expertos norteamericanos atribuyeran a su influencia la eventual decisión de Obama de emplear la fuerza contra el país saqueado por las corporaciones occidentales, y apoyar a los musulmanes radicales que actualmente disfrutan de un triunfo total sobre su colapsada condición de estado.

Samantha Power

Durante una entrevista el año 2002 la Sra. Power vaticinó que el siglo XXI será una época de estados fallidos y de países que sufrirán malos gobiernos, admitiendo, no obstante, que ella prefiere a políticos tipo James Bond actuando como constructores de naciones (4). Esto explica totalmente el interés de Estados Unidos en los constructores de naciones ya que Washington empuja a países casi hasta el límite para luego despachar personajes tipo James Bond para manejar los resultantes conflictos armados.

En contraste con la Sra. Power, Alec Ross, Consejero Jefe para la Innovación de la Secretaria de Estado Hillary Clinton, es otro franco apologista de las intervenciones humanitarias y de las revoluciones de colores conducidas por los medios de comunicación social en África del Norte y el Medio Oriente, donde recibió elogios internacionales hace muy poco. En el mes de octubre del 2011 habló en Kiev durante una reunión con representantes de la sociedad civil, que fue organizada por el embajador norteamericano, expresando su profunda satisfacción de que los gobiernos no fueron capaces de darse cuenta de quién había diseñado la Primavera Árabe y por ello estaban indefensos ante Twitter y Facebook.

Alec Ross

Tomando en cuenta que Power y Ross son funcionarios del gobierno norteamericano, no tiene sentido culparles por adelantar en todo sentido los intereses de Washington, quien tradicionalmente considera las ofensivas como el mejor enfoque para “preservar la seguridad de la nación.” En todo caso, sería más lógico examinar con cuidado el papel que les ha asignado la Casa Blanca a las organizaciones no gubernamentales, ongs dentro de la AGA.

Se podría extraer profundas conclusiones del hecho que Julie McCarthy fue nombrada por los fundadores de la Sociedad de Gobierno Abierto como Directora de su Unidad de Apoyo. En los inicios de su carrera, McCarthy trabajó en el marco de la seguridad nacional de Estados Unidos como investigadora asociada en el Instituto de la Defensa y Estudios Estratégicos en Singapur. A la larga, la política norteamericana en la región Asia-Pacífico, junto con aquella en el Medio Oriente, se desarrolló para convertirse en parte permanente de sus ocupaciones. Posteriormente, McCarthy dirigió el Programa de Fiscalización de Ingresos de la AGA, monitoreando el cumplimiento por parte de Irak de las condiciones del programa “Petróleo por Alimentos” hasta que los recursos naturales del país fueron acaparados por Estados Unidos. Luego McCarthy devino en Directora del Instituto para la Fiscalización de la Renta de propiedad de G. Soros, organización con el declarado propósito de promover “una administración efectiva, transparente y responsable del petróleo, gas y recursos minerales para beneficio público” (5).

Tal como se aprecia en el sitio web del Revenue Watch Institute propiedad de Soros, los países que cuentan con vastos recursos minerales son también donde “la pobreza, la corrupción y los conflictos armados a menudo convergen.” El instituto de Soros está listo para promover en ellos “una administración efectiva, transparente y responsable” dejando en la duda qué países serían los que se beneficiarían de esta asistencia (Ibid.). Luego Julie McCarthy se desempeñó como asesora de la misión norteamericana en la ONU y como Asesora Jefa de la Iniciativa para la Transparencia y la Rendición de Cuentas la cual combina fondos provenientes del Departamento Norteamericano para el Desarrollo Internacional junto con aquellos provenientes del mismo Soros.

Soros Open Government

La lista de las organizaciones de sociedad civil involucradas en cualquier iniciativa norteamericana, debe ser estudiada con rayos X ya que trasciende de vez en cuando que el conglomerado de proyectos, programas e instituciones se funde en un solo peso pesado “humanitario”: la omnipresente Fundación Soros. Como es de esperar, lo anterior se aplica absolutamente a la Sociedad Gobierno Abierto. Si en vez de limitarnos a pasar por su sitio web en la red (http://www.opengovpartnership.org/governance-staff-donors) uno hace un esfuerzo adicional para desentrañar la jerarquía de las afiliaciones que vinculan a las instituciones y oenegés que participan, entonces la posición central que ocupa G. Soros en todo el cuadro resulta imposible de pasar por alto. El patrón también es fácil de discernir a partir de la lista de 35 representantes de asociaciones civiles a quienes el comité del foro brasileño sugiere como candidatos para la Unidad de Apoyo de la sociedad (7), y es que pareciera como si toda esta gente está de diferentes maneras vinculada a programas de Soros. Posiblemente, los países participantes en el último momento tomarán consciencia de este problema.

Como de costumbre, el demonio se encuentra en los detalles. La declaración emitida originalmente por los fundadores de la sociedad, decía que cada gobierno decidiría de manera independiente qué habría que hacer y cómo ya que la “meta es promover la innovación y estimular el progreso y no definir normas para ser empleadas como precondiciones para la cooperación, asistencia o la calificación de los países.” Sin embargo, en los Criterios Mínimos de Elegibilidad de seguimiento de Sociedad de Gobierno Abierto figura un pasaje que dice: “con el objeto de participar en la sociedad, los gobiernos deberán demostrar la voluntad de franquearse en cuatro áreas fundamentales, medidas por indicadores objetivos y convalidadas por expertos independientes” (8) y además, a todos los gobiernos nacionales, sobre la base de “indicadores objetivos” se les asignará un puntaje según las medidas adoptadas.

Las áreas fundamentales son: la transparencia del sistema de recolección de impuestos, la disponibilidad informática, la declaración de bienes e ingresos de altos funcionarios y personal elegido, y la participación ciudadana en el diseño e implementación de políticas. Nada de la lista suena objetable, y de hecho, eso es lo que mayoría de las sociedades desde hace mucho tiempo están buscando, pero el derecho de arbitraje ejercido por “expertos independientes” armados con sus propios indicadores levanta sospechas.

La principal piedra de toque no es que los países tengan que ventilar internacionalmente cuestiones como información presupuestaria, programas de adquisiciones, etc., sino que filtraciones de información potencialmente sensible hagan que funcionarios de gobiernos sean vulnerables al chantaje, cosa con la cual han soñado todos los agentes de todos los servicios de inteligencia del mundo. La documentación de la sociedad, a propósito, incluye cláusulas para la protección de las identidades de aquellos que entreguen información proveniente de los pueblos de los países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) donde la credibilidad de las instituciones nacionales encargadas de aplicar la ley es tan baja, que seguro que lo harían. Lo peor de todo, es que los gobiernos de los países-miembros se arriesgan a convertirse en dependientes de los “representantes de la sociedad civil” delegados por gente de Soros a la junta de la sociedad, que de este modo estarán autorizados para supervisar sus respectivos países. Los antecedentes de la Freedom House (Casa de la Libertad), Amnistía Internacional, la Organización para la Seguridad de los Países Europeos, etc. no permiten hacerse ilusiones sobre las agendas de los “expertos independientes” ni de los “indicadores objetivos” en los cuales ellos confían.

En consecuencia, los gobiernos que opten por la Sociedad Gobierno Abierto automáticamente acuerdan aceptar el pirateo del control de sus países y los arreglos mediante los cuales tendrían que competir por el puntaje que es determinado por árbitros forasteros. Huelga comentar, que dicho puntaje como regla general, se dispensará en línea con las preferencias de Washington.

Las vehementes advertencias que Satchenko expone en su artículo parecen confirmarse si ingresamos en la página oficial del Open Government Partnership y nos adentramos en el apartado “Finances and Budget” (Finanzas y Presupuesto), en donde se muestra que fundaciones como el Open Society Foundation, Omidyar Network, la Fundación Ford, Hewlett Foundation, Hivos y la oenegé USAID han realizado fuertes donaciones para consolidar esta iniciativa internacional:

Open Government Partnership-01

También debemos reseñar el importante papel que las oenegés norteamericanas mantienen en el OGP. Así, en el “Grupo de Trabajo de Apertura Legislativa” (The Working Group of Legislative Openness), nos enteramos de que entre sus co- presentadores trabajan varios miembros destacados del National Democratic Institute (NDI):

Open Government Partnership-02

Un hecho que no debería extrañarnos en  absoluto, dado que como se indica más adelante, este grupo de trabajo del Open Government Partnership cuenta con el apoyo financiero del National Endowment for Democracy (NED) y del propio NDI… Dos de las oenegés norteamericanas más activas durante las “revoluciones de color” de los últimos años:

Open Government Partnership-03

Resumiendo, parece que bajo la excusa de la “transparencia” y la “rendición de cuentas”, lo que se esconde detrás del Open Government Partnership es un ataque directo y frontal a la soberanía de las naciones, ataques diseñados e instigados por los poderes políticos y financieros de las corporaciones estadounidenses, con la crucial ayuda del dinero procedente de las fundaciones filantrópicas globalistas.

– 4.5. Un discurso lleno de significado

El lector recordará que el movimiento Occupy Wall Street se inició gracias a la convocatoria de la revista canadiense Adbusters para el día 17 de septiembre de 2011 en la ciudad de Nueva York. ¿Es posible que quien eligió dicha fecha, el lituano Kalle Lasn, estuviese al tanto de que apenas 3 días después, el 20 de septiembre de 2011, se celebraba la histórica primera cumbre mundial del Open Government Partnership, que justamente tuvo lugar en la capital neoyorquina?

Pero lo más increíble del asunto es acceder a la declaración que aquel mismo día 20 pronunció el presidente de la nación estadounidense Barack Obama con motivo de dicho encuentro, el cual aún está disponible en la web oficial de la Casa blanca. En ese discurso comprobamos, no sin gran asombro por nuestra parte, que casi todas las propuestas que Obama pretende llevar a la práctica a través de esta iniciativa son un calco exacto de las exigencias que, en ese mismo momento y a sólo unos cientos de metros de distancia, estaban reclamando unos indignados de Wall Street que pedían más participación ciudadana, mejor acceso a las nuevas tecnologías, más transparencia y menos corrupción:

 

Palabras de apertura del Presidente Obama sobre la Asociación de Gobierno Abierto

 

Hotel Waldorf Astoria
Nueva York, Nueva York

14:35 EDT

 

“PRESIDENTE OBAMA: Buenas tardes a todos. Y bienvenidos a este evento inaugural de una asociación que ya está transformando cómo los gobiernos servirán a sus ciudadanos en el siglo 21.

 

Hace un año, en la Asamblea General de la ONU, dije una verdad simple – que la base más sólida para el progreso humano se encuentra en economías abiertas, en sociedades abiertas, y en los gobiernos abiertos. Y reté a nuestros países a volver este año con compromisos específicos para promover la transparencia, luchar contra la corrupción, para dinamizar la participación ciudadana, y para aprovechar las nuevas tecnologías para que podamos fortalecer las bases de la libertad en nuestros propios países.

 

Hoy en día, nos acompañan naciones y organizaciones de todo el mundo que están respondiendo a este reto. En esta Asociación de Gobierno Abierto, estoy contento de estar junto con los líderes de los otros siete países fundadores de esta iniciativa. En especial, quiero felicitar a mi amiga, la presidente Rousseff de Brasil, por su liderazgo en el gobierno abierto y por unirse a los Estados Unidos como los primeros copresidentes de este esfuerzo.

 

Nos acompañan otras casi 40 naciones que también han adoptado este reto, con el objetivo de unirse a esta asociación el próximo año. Y estamos unidos por organizaciones de la sociedad civil de todo el mundo: grupos que no sólo ayudan a rendir cuentas a los gobiernos, sino que se asocian con nosotros y que ofrecen nuevas ideas y nos ayudan a tomar mejores decisiones. En pocas palabras, nuestros países son más fuertes cuando nos involucramos con los ciudadanos más allá de los pasillos del gobierno. Por lo tanto, doy la bienvenida a los representantes de la sociedad civil – no como espectadores, sino como socios iguales en esta iniciativa.

 

Esto, creo, es la forma en que se avanza en el siglo 21: frente a los retos globales a través de la cooperación mundial, en todos los niveles de la sociedad. Y esta es exactamente el tipo de asociación que necesitamos ahora, como democracias emergentes desde América Latina hasta África y Asia, están todos mostrando cómo las innovaciones en el gobierno abierto pueden ayudar a que los países sean más prósperos y más justos; como las nuevas generaciones en todo el Oriente Medio y el Norte de África afirman la vieja verdad de que el gobierno existe para el beneficio de sus pueblos; y a que los jóvenes de todo el mundo, desde las ciudades atestadas hasta las aldeas remotas, se están conectando, y enviando mensajes de texto, y tweets exigiendo que el gobierno sea más rápido, más inteligente, más responsable.

 

Este es el momento en que hay que cumplir. Estas son las expectativas que tenemos que cumplir. Y ahora vemos que los gobiernos de todo el mundo hacen frente a este reto, incluyendo a muchos de los aquí representados. Países, desde México a Turquía o Liberia, han aprobado leyes que garantizan a los ciudadanos el derecho a la información. De Chile a Kenia hasta las Filipinas, los grupos de la sociedad civil están dando a los ciudadanos nuevas herramientas para informar de la corrupción. Desde Tanzania a Indonesia – y como he visto de primera mano durante mi visita a la India – aldeas rurales se organizan y hacen oír su voz, y consiguen los servicios públicos que necesitan. Los gobiernos de Brasil y Sudáfrica están poniendo más información en línea, ayudando a la gente a hacer que los funcionarios públicos se responsabilicen de cómo gastan el dinero de los contribuyentes.

 

Aquí en los Estados Unidos, hemos trabajado para hacer un gobierno más abierto y sensible que nunca. Hemos estado promoviendo una mayor divulgación de la información gubernamental, capacitando a los ciudadanos con nuevas formas de participar en su democracia. Estamos liberando más datos en formas utilizables en la salud y la seguridad y el medio ambiente, ya que la información es poder, y ayudando a la gente a tomar decisiones informadas y a los empresarios a convertir datos en nuevos productos, que creen nuevos puestos de trabajo. También estamos solicitando las mejores ideas de nuestro pueblo en la forma de hacer un gobierno mejor. Y en todo el mundo, estamos defendiendo la libertad de acceder a la información, incluyendo una Internet libre y abierta.

 

Hoy en día, los ocho países fundadores de nuestra asociación van aún más lejos: acuerdan una Declaración de Gobierno Abierto arraigada en varios principios básicos. Nos comprometemos a ser más transparentes en todos los niveles: porque más información sobre la actividad del gobierno debe estar abierta, oportuna y a libre disposición de las personas. Nos comprometemos a que los ciudadanos participen más en la toma de decisiones: ya que esto hace que el gobierno sea más eficaz y sensible. Nos comprometemos a aplicar los más altos estándares de integridad: porque los que están en el poder deben servir al pueblo, no a sí mismos. Y nos comprometemos a aumentar el acceso a la tecnología: porque en este siglo digital, el acceso a la información es un derecho que es universal.

 

A continuación, para poner en práctica estos principios, todos los países que pretenden unirse a esta asociación trabajarán con grupos de la sociedad civil para desarrollar un plan de acción de los compromisos específicos. Hoy en día, los Estados Unidos han puesto en marcha nuestro plan, que estamos publicando en la página web de la Casa Blanca y el OpenGovPartnership.org.

 

Entre nuestros compromisos, estamos lanzando una nueva herramienta en línea – llamada “nosotros la gente” – para permitir que los estadounidenses hagan peticiones directamente a la Casa Blanca, y vamos a compartir esta tecnología para que cualquier gobierno del mundo puede permitir que sus ciudadanos hagan lo mismo. Hemos desarrollado nuevas herramientas – llamadas revelaciones “inteligentes” – para que los datos se hagan públicos y ayuden a las personas a tomar decisiones sobre el cuidado de la salud, ayuden a las pequeñas empresas a innovar, y ayuden a los científicos a lograr nuevos avances.

 

Vamos a trabajar para reformar y ampliar las protecciones para los denunciantes que expongan el despilfarro del gobierno, el fraude y el abuso. Y seguimos nuestro liderazgo en el esfuerzo mundial contra la corrupción, mediante la construcción de una legislación que exigan ahora a las empresas del petróleo, el gas y las empresas mineras a revelar los pagos que los gobiernos extranjeros les demandan.

 

Hoy en día, puedo anunciar que Estados Unidos se unirá a la iniciativa mundial en el que estas industrias, los gobiernos y la sociedad civil, todos trabajando juntos por una mayor transparencia para que los contribuyentes reciban cada dólar de su vencimiento de la extracción de recursos naturales.

 

Así que estos son sólo algunos de los pasos que estamos tomando. Y hoy es sólo el comienzo de una asociación que sólo va a crecer – como la secretaria Clinton lleva nuestro esfuerzo en nombre de los Estados Unidos, ya que estas casi 40 naciones van a desarrollar sus propios compromisos, y a compartir y aprender unos de otros y construir la próxima generación de herramientas para capacitar a nuestros ciudadanos y servirles mejor.

 

Así que ese es el propósito de un gobierno abierto. Y yo creo que esa es la esencia de la democracia. Ese es el compromiso con el que estamos comprometiéndonos hoy aquí. Y gracias a todos ustedes por acompañarnos y por encontrarnos con este desafío juntos.

 

Quiero agradecerle mucho por su participación. Y con esto, me gustaría volver sobre la silla a mi co-presidenta, la presidente Rousseff.”

No obstante, este discurso de Obama no fue sino la culminación de un proyecto que el máximo mandatario estadounidense presentó casi un año antes, concretamente el día 23 septiembre de 2010 en la Asamblea General de Naciones Unidas, en cuya comparecencia pronunció las siguientes palabras:

“En todas las partes del mundo, vemos la promesa de la innovación para hacer al gobierno más abierto y responsable. Ahora debemos construir sobre ese progreso.

Y cuando nos reunamos de nuevo aquí el año que viene, deberíamos traer compromisos específicos para promover la transparencia, combatir la corrupción, dinamizar la participación ciudadana, y para impulsar las nuevas tecnologías para que podamos fortalecer la base de la libertad en nuestros propios países, mientras que vivimos a la altura de los ideales capaces de iluminar al mundo.

texto Obama ONU

Pocos meses después de pronunciar este alegato fundamentado en los pilares del Gobierno Abierto (Transparencia,  Lucha contra la Corrupción y  Participación Ciudadana), comenzarían en Túnez las primeras revueltas que darían origen a la Primavera Árabe, y más adelante, al movimiento indignado… protestas sociales que, de manera bastante sospechosa, harán suyas todas y cada una de las reivindicaciones del discurso de Obama que acabamos de mencionar.

El Periodico -indignados

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 El Pais 15-M agenda politica

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Se podrá argumentar a todo esto que se trata de una casualidad, o que, a fin de cuentas, estamos hablando de unos conceptos que estaban muy en boga en aquel entonces… pero, ¿también lo es que la ultra- neoliberal Fundación Éveris, de la cual existen fundadas sospechas de su influencia en los postulados del 15M, ofrezca entre sus especialidades precisamente el Open Government y los Big Data?

Open Government Analytics

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Tomasz Szabelewski

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-4.6. Ensamblando las piezas del rompecabezas

Conviene decir al respecto que, si recapitulamos esta historia desde el comienzo, comprobaremos que la idea de “Open Government” o “Gobierno Abierto”, la cual es impulsada por Soros y Obama en Estados Unidos, estuvo muy presente durante la Primavera Árabe y el resto de protestas sociales que vinieron después.

Según  expone Ahmed Ksibi del Instituto Superior de Documentación de Túnez en su trabajo “La falta de civismo en la “primavera árabe ” y los deberes de los bibliotecarios y administradores de registros para una cultura ciudadana” (ver PDF aquí):

“La idea de Gobierno abierto surgió dentro del grupo de jóvenes tunecinos por la mayoría de los bloggers y activistas en línea que se han reunido gracias a Facebook . Este grupo de ciberactivistas tunecinos han puesto en marcha la primera campaña Gobierno abierto, el 4 de noviembre de 2011, bajo el nombre en árabe “Hell” que puede ser traducido por el verbo abrir en imperativo (¡Ouvres!).”

Yes we can 2

Algunos blogueros españoles escribían ya en febrero de 2011 que aquellas revueltas representaban al “verdadero Open Government. De hecho, los activistas que iniciaron la primera revuelta en Túnez dejaron bien claro en un encuentro de julio de 2011 qué es lo que ellos esparaban tras la caída de Ben Ali:

“Así, en el e-Stas 2011 estarán Lina Ben Mhenni, blogger y activista de la revolución tunecina, y Slim Amamou, blogger y activista por la neutralidad de la red y ex secretario de Estado de juventud en Túnez. Ambos han coincidido, durante la presentación, en que entre la revolución de Túnez y la reciente revolución de los jóvenes españoles “ha habido una serie de factores comunes”.

De hecho, según Amamou lo que ha ocurrido en Túnez es que la sociedad pedía a voces un gobierno abierto y, en su opinión, “es lo que se necesita en España también.”

Yes we can 3

Por su parte, cuando se conoció que Túnez celebraría sus primeras elecciones tras la caída de Ben Ali, Hillary Clinton saludó la noticia y urgió a “instalar un gobierno abierto en ese país.

Clinton saluda elecciones Tunez

De hecho, parece que esta ha sido la receta que Túnez ha utilizado para luchar contra la corrupción, como señalaba el diario Público en marzo de 2014:

Túnez acaba de estrenar una esperanzadora nueva Constitución. Ha sido descrita por muchos como la más progresista del mundo árabe. Reconoce la igualdad de mujeres y hombres, sin ningún recoveco legal que pueda impedir una ley por ser “contraria al islam”. En cuanto a la corrupción, se ha creado una agencia anticorrupción y el poder ejecutivo ha comenzado a trabajar bajo la doctrina de ‘gobierno abierto’.”

Y es que Túnez, el único país cuyo Estado ha sobrevivido a la Primavera Árabe, ha vivido un periplo de varios años tutelado económicamente por diversos organismos internacionales, hasta que finalmente ha ingresado en el Open Government Partnership (OGP).

BID

También la corresponsal de NPR Deborah Amos escribió ya en agosto de 2010 un artículo sobre los ciberactivistas egipcios titulado “Blogueando y Twiteando, los egipcios impulsan el cambio” que comenzaba con el siguiente párrafo:

“Los jóvenes egipcios están utilizando las redes sociales para luchar contra la brutalidad policial e instar a un gobierno más abierto. Los críticos dicen que ni un solo dictador árabe ha sido derrocado por protestas en la Web. Pero los jóvenes activistas dicen que su objetivo es sensibilizar a los egipcios.”

No es menos extraño el interés de Estados Unidos por involucrarse en el proceso de transición tras la victoriosa “revolución” egipcia que derrocó a Mubarak. Y es que en febrero de 2011 Hillary Clinton compareció ante los medios para informar de que el gobierno norteamericano destinaría a tal efecto nada menos que 150 millones de dólares, un desembolso que Clinton justificó de la siguiente manera:

“(Lo) estamos haciendo para apoyar a Egipto en la medida en que trabaja para crear un Gobierno abierto, responsable y representativo.”

Yes we can 4

También debemos resaltar que el magnate Pierre Omidyar financió a las oenegés que actuaron durante el Euromaidán en Kiev bajo la siguiente excusa:

“Esta inversión es parte de nuestra iniciativa de Transparencia, y fue hecho para amplificar las voces de los ciudadanos de Ucrania y promover un gobierno abierto y responsable.”

Our investiment in New Citizen

Un propósito que parece haber dado sus frutos en Ucrania, ya que en 2015 tenemos ya al nuevo gobierno de Kiev aprobando medidas sin precedentes de transparencia y Open Data.

Según un informe sobre la crisis de Crimea elaborado en 2014 por Sarah E. Mendelson y John R. Harvey para el Think Tank estadounidense Center for Strategic and International Studies (CSIS):

“De hecho, el movimiento de Euromaidán, el levantamiento popular que a principios de 2014 hizo a Yanukovich huir a Rostov-on-Don, fue impulsado, según sus organizadores, por una demanda popular de transparencia y rendición de cuentas. Mientras que la televisión rusa sin descanso define a este movimiento como “fascista” (…), fue sin embargo lo más parecido a un movimiento por la dignidad y los derechos humanos, ya que esta región ha sido y es parte de una tendencia mundial por parte de los ciudadanos exigiendo un gobierno más abierto.”

Igual de contundente se mostró al respecto David Kramer, de la Freedom House, quien durante los sangrientos eventos de Maidán advirtió que:

“los líderes democráticos legítimos no ordenan a la policía antidisturbios que ataquen a los manifestantes que piden un gobierno más abierto, Yanukovich ha perdido su legitimidad y debe dimitir”.

manifestantes

Siguiendo en este línea, en sus declaraciones a una entrevista realizada para un medio británico en octubre de 2014, el investigador del movimiento “pro- democracia” de Hong Kong Larry Au explicó de esta manera los orígenes de la conocida como “Revolución de los Paraguas” u “Occupy Central”:

LA: La tradición más importante que hay que entender es la protesta del 1 de julio. La marcha está organizada por el Frente Civil de Derechos Humanos, que reúne a todos, desde las minorías cristianas, los colectivos LGBT que viven en Hong Kong, hasta las minorías étnicas y los partidos políticos con agendas pro-democracia. Es una coalición muy plural de cuarenta a cincuenta ONGs con intereses diversos, pero con una creencia compartida en el gobierno abierto. Los activistas intercambian ideas, lo cual es algo en lo que Occupy Central  se ha basado. El uso de panfletos  y de altavoces por parte de OC (Occupy Central) proviene de las marchas del 1 de julio. Y algunas de estas manifestaciones pueden llegar a ser muy grandes. En 2003, más de 500.000 personas participaron en la primera marcha  pro- democracia del 1 de julio para protestar en contra de la implementación de una ley muy rígida de Seguridad Nacional.”

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Así que vemos que todas estas “revoluciones” con “indignados” que campan  -y acampan- a sus anchas en las plazas de diferentes países para poner en jaque a la soberanía nacional, siempre llegan junto a activistas de oenegés (al parecer bastante bien subvencionadas por Washington) que  exigen leyes de “transpariencia” y de “gobierno abierto“.

They want Open Government

– 4.7. Presentando al Gobierno Abierto como vacuna contra “la indignación global”

Sorprendentemente, muchos han sido en los últimos años quienes han visto en el Open Government la solución al “malestar global” que se extendió por el mundo a raíz de la Primavera Árabe . Ya en 2013, Eduardo Bogado Tabacman, el especialista de gobernabilidad de la USAID en Paraguay, escribió en su blog personal:

“Un cambio significativo se ha generado con las nuevas formas de interacción y comunicación permitidos por internet y las redes sociales. Esto ha provocado cambios en el ámbito del sistema político tradicional, por ejemplo en la manera de gestionar las campañas electorales, en la relación entre los partidos y la ciudadanía, y en la relación entre ciudadanía y gobierno, como se observa en los movimientos de los indignados, y en la primavera árabe o en las recientes movilizaciones en Brasil.

En el marco de los cambios de la era internet, aparece el movimiento de gobierno abierto, que resume muchas de esas prácticas que ya tienen sus antecedentes en experiencia anteriores en torno al concepto de participación ciudadana, pero le agrega nuevos componentes.

En su concepción mas específica se refiera a la transparencia, al acceso a la información y a los datos gubernamentales, pero en su concepción mas amplia incluye la participación y la gestión colaborativa como ejes centrales.”

Por otro lado, la periodista e investigadora Beatriz C. Martínez Isidoro publicó el pasado 3 de enero de 2015 un artículo para el Wall Street International ensalzando al Open Government Partnership que arrancaba con las siguientes palabras:

“La Alianza para una sociedad mejor:
Una plataforma internacional por mejorar la sociedad democrática.

Las sociedades democráticas están experimentando una evolución hacia un nuevo sistema de participación y colaboración entre los gobiernos y los ciudadanos. En este aspecto, casos como el movimiento 15-M español, las revoluciones árabes en Oriente Próximo e, incluso, la reciente “Revolución de los Paraguas” en Hong Kong, demuestran este cambio de tendencia en los ciudadanos de la actualidad.”

La-Alianza-para-el-Gobierno-Abierto

Como colofón final, también en 2015 se organizó una charla presentada por Marc Garriga en el Medialab-Prado con el siguiente título: ¿Es la apertura (de datos, de gobiernos) LA solución contra la indignación?”. La web de Medialab-Prado nos describe en qué consistió este evento:

“Nadie discute la desafección – por decirlo de forma suave – que hay entre la ciudadanía y la clase política dirigente de nuestras administraciones públicas. Sólo hay que visitar cualquier foro en las redes sociales o en las versiones on-line de los medios de comunicación para ver qué, y especialmente cómo, opinan los ciudadanos de sus representantes políticos.

Y esto hecho no es específico de España, es común en la mayoría de países de nuestro alrededor e incluso más lejanos. Conviene recordar la portada de la revista Time dedicada al “Indignado”.

Existe un claro descrédito hacia una forma de ser, una forma de actuar, una forma de tratar para con los ciudadanos.

Panaceas no existen y desconfiad de aquellos que tengan soluciones milagrosas… sin embargo, somos muchos los que pensamos que es necesario un cambio radical de la forma de gobernar. Conviene pasar del actual modelo en que el ciudadano es un ser casi pasivo (vota cada 4 años) a un modelo de co-gobernanza donde el ciudadano es un sujeto activo, con derechos pero también con responsabilidades.

En este nuevo modelo la apertura y transparencia de nuestras intituciones es una condición previa y absolutamente imprescindible.

Esta presentación expondrá los conceptos de datos abiertos (Open Data), gobiernos abiertos (Open Government) amenizándolo con varios ejemplos que ilustren cómo la apertura es el camino hacia un nuevo modelo en la relación ciudadanía-gobiernos.”

Todo ello nos empuja a hacernos la siguiente pregunta: al igual que ocurre en la industria farmacéutica en la que muchas veces se inventa la cura antes que la enfermedad, ¿Fue el movimiento 15M un gran experimento, un proyecto de ingeniería social destinado a implementar el proyecto de “Gobierno Abierto” del tándem Soros-Obama en España?

15M gana adeptos en Leon

 


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