Acto en defensa de las terapias naturales

FUENTE: Asociación DULCE REVOLUCIÓN de las Plantas Medicinales

21 de Octubre a las 18’30h

Es el momento de salir en defensa de las TERAPIAS NATURALES y dar respuesta a la infinidad de ataques que, a diario, acusan de fraude, menosprecian e insultan a quienes las facilitamos o hacemos difusión de ellas.

Diversos medios de comunicación, dan prueba de su dependencia económica, al no molestarse en contrastar datos y verter sin escrúpulos cualquier noticia que les filtre el colaborador de turno, al servicio de una firma comercial o una Administración de Salud, que observa cómo disminuye el uso de su entramado químico-farmacológico y no sabe qué hacer para frenarlo, optando por demonizar a la competencia, y así seguir potenciando las puertas giratorias.

En las Redes Sociales, hay trabajadores a sueldo, que se ocupan de multiplicar por muchos ceros el alcance de cada información engañosa; además de intentar atemorizar a responsables públicos ante la cesión de unas instalaciones, para actos de difusión sobre Salud Natural.

La OMC (Organismo Médico Colegial), se suma a estas actividades acusatorias y ha puesto en marcha un Observatorio contra las Pseudociencias Intrusismo y Sectas Sanitarias a través del cual, reclama a la Fiscalía General del Estado que intervenga en el cierre de más de cien páginas web de Profesionales y Entidades que defiendan alguna Terapia Natural que ellos no reconocen o hagan referencia a los diferentes fracasos de la medicina convencional.

Algunos médicos, se permiten denunciar a madres que confiesan tratar a sus hijos con Terapias Naturales, consiguiendo que la Fiscalía de Menores les retire la custodia, aunque sea en detrimento de la salud del niño.

Ante este panorama, desde Dulce Revolución convocamos a todas las personas comprometidas con la Salud Natural, a un encuentro abierto para debatir sobre esta situación de ascoso y falta de Libertad de Expresión a que estamos sometidos.

Este acto será moderado por la periodista Mercedes Milá y se celebrará el próximo 21 de Octubre a las 18’30h. dentro del marco de la “X FERIA DE ALIMENTACION Y SALUD” Sala 1, en Balaguer (Lleida).

http://alimentacioisalut.com/es/

Publicado en Noticias

La catalanofobia, una cuestión de Estado. Cataluña, el Principado de una Corona manipulada por la historiografía española

FUENTE y Versión catalana: Andreu Marfull Pujadas 21-06-2017

Estas palabras no son un ataque al Estado español ni a la españolidad. Son una defensa de Cataluña y de la catalanidad que inciden en la forma y la razón de ser de la catalanofobia española.

La catalanofobia, resultado de un proceso histórico, se expresa a través de múltiples manifestaciones que, conjuntamente, fomentan el uso y el abuso de la violencia cultural que el Estado español legitima. A continuación se hace una breve síntesis de este problema, se expone su causa fundamental y se complementa con un análisis de sus consecuencias, históricas y culturales.

1. El problema: la catalanofobia

El Estado español ejerce formas de dominación contra la Lengua y Cultura Catalanas, incentivando una reacción sistemática de los instrumentos a su servicio a través de múltiples mecanismos, ya sean religiosos (mediante la Conferencia Episcopal Española y sus canales de difusión), informativos (prensa, radio y televisión), políticos, judiciales, fiscales, económicos y/o militares. Todos participan con mayor o menor peso a lo largo de la historia, pero lo hacen activa y conjuntamente en nombre de la unidad de España. De forma no reconocida, lo hacen a costa de la realidad plurinacional del Estado para servir al estatus quo dominante, con los beneficios y privilegios que ello conlleva.

Como resultado, se instaura una catalanofobia estructural en la concepción de la españolidad.

2. La causa: en 1716 se somete a la nación catalana

Desde el siglo XVIII existe una catalanofobia institucionalizada dentro de las estructuras del Estado español. Anteriormente, entre los siglos XVI y XVII, el anticatalanismo emerge en el seno del recelo de la nobleza castellana y la Santa Inquisición, que compiten por el control de los privilegios y las riquezas de un Imperio emergente, estimulado por la ambición de los monarcas y la doble moral católica y militar. Pero esta historia conviene entenderla bien.

En el contexto de la Guerra de los Ochenta Años (1568-1648), las naciones de Europa desafían la autoridad de la Iglesia y de los Monarcas. Los Catalanes lideran la resistencia a la hostilidad de los intereses coloniales, monárquicos y eclesiásticos, y desde el 1640 desafían su destino con el inicio de la llamada Guerra de los Segadores (1640-1652). Pero esta lucha global es desigual, y da como resultado respuestas desiguales. No todo el mundo sale beneficiado, y no todo se soluciona con el Tratado de Westfalia (1648), que pone fin a esta lucha del poder simbólico, provisionalmente, en Europa. Holanda, Suiza y Portugal adquieren su libertad, pero Cataluña y otros territorios no. La lucha se extiende a lo largo de la segunda mitad del siglo XVII, y se intensifica con la llamada Guerra de Sucesión Española (1705-1713). El desenlace conlleva la derrota y el fin de la autoridad histórica del Principado de la Corona de Aragón, Cataluña, junto con el conjunto de reinos asociados, que son integrados en nuevas estructuras de poder. Todos ellos, con el tiempo, acaban integrando los modernos estados español, francés e italiano.

El caso de Cataluña, sin embargo, es singular, porque esta transición se realiza con un acto de ocupación política y militar, a través del Decreto de Nueva Planta, firmado el 16 de enero del año 1716. Este Decreto representa, técnica y simbólicamente, el inicio de una estrategia dirigida a la asimilación de los nuevos territorios incorporados, por parte de una nueva dinastía, iniciada con el Duque de Anjou, Felipe V de Borbón (1683-1746). El abuelo de Felipe, Luis XIV de Borbón (1638-1715), anteriormente, resultado de un Tratado (de los Pirineos, 1659), consolida la anexión de la Cataluña Norte a sus dominios, después de que sus antepasados hayan ocupado, sistemáticamente, el conjunto de condados originarios de la Occitania y la Provenza, así como los dominios ingleses de la Aquitania, a lo largo de los siglos XIII y XVII.

Pero no todo es responsabilidad de los Borbón. Media Europa participa, solidariamente, del desmantelamiento de la autoridad histórica del Principado de Cataluña.

La catalanofobia legitimada por el Estado es una consecuencia directa del mandato de un monarca Borbón que, en 1716, deshonró la Corona y el Principado que lo dignificaron, con la connivencia del conjunto de Estados que firmaron el Tratado de Utrecht y abandonaron su apoyo a los catalanes, en 1713, por razones geopolíticas y comerciales. Este episodio puso fin a la Guerra de Sucesión Española, y permitió instaurar el absolutismo en el Estado español, siguiendo la corriente ilustrada francesa, imponiendo el poder, la autoridad y las formas de gobierno castellanas, de carácter militar, dentro del Principado de Cataluña y en el resto de reinos de habla catalana de la Corona de Aragón: Valencia y Mallorca. A su vez, desde Francia, otro monarca Borbón hace lo mismo con la Cataluña Norte y el resto de territorios con una lengua común, hermanados por la historia a través de la lengua occitana y provenzal. Por razones de Estado, desde entonces, se niega la condición de nación de los territorios de habla catalana, desde la Cataluña Norte hasta Valencia, Mallorca y la franja este de Aragón, incluyendo, en segundo orden, los dominios italianos. Los reinos de Sicilia, Nápoles y Cerdeña, donde el catalán y la nobleza catalana están institucionalizados por el hecho de formar parte de la Corona de Aragón, como resultado del Tratado de Utrecht experimentan también luchas desiguales que, en el siglo XIX, acaban confluyendo en la órbita italiana de los dominios de los Saboya.

Desde entonces, los Borbones de España imponen la españolidad del castellano y los Borbones de Francia el afrancesamiento del oïl, haciendo de ello una cuestión de Estado. La Italia moderna aplica la normalización de la lengua de la toscana, o florentino, que se convierte en italiano, en perjuicio de una variada diversidad lingüística arraigada con la herencia occitana, catalana y provenzal, resultado de un proceso histórico.

Por este motivo, Cataluña y la catalanidad conmemoran la fecha en que Barcelona, ​​capital del Principado de Cataluña, capituló con motivo de un asedio desigual frente las tropas francesas y castellanas, una vez que media Europa (Inglaterra, Austria, Holanda, Portugal y Saboya) abandonó a los catalanes por un tratado, firmado en Utrecht, que les ofreció la paz y ventajas coloniales. La conmemoración de esta fecha, el 11 de septiembre de 1714, representa la vitalidad de la memoria de la nación catalana, y su determinación en recuperar su integridad.

3. La consecuencia (I):
La manipulación deliberada de la historia de los catalanes

¿Qué era Cataluña?

Esta es una pregunta clave, y tiene una respuesta incierta. Es incierta porque la censura inquisitorial y el dominio absoluto de las publicaciones en el estado moderno español hasta el siglo XIX (y en gran medida hasta el siglo XXI) es una realidad que, por múltiples razones, invitan a pensar que la historia ha sido manipulada. Es decir, la historia real del Principado de Cataluña no tiene porque ser la que narra la historia oficial del Estado español.

Así pues, ¿qué habría sido Cataluña?

Cataluña es el Principado de la Corona de Aragón, es la tierra que origina el modelo de gobierno, y la que goza de más privilegios, del mismo modo que sucede en el conjunto de principados de Europa, comprendidos como principados cristianos dentro de un imperio simbólico que ellos controlan y al cual se deben. Varias evidencias expresan esta realidad:

1ª) Es un hecho constatado y indudable que los habitantes de Cataluña gozan del mayor grado de derechos y privilegios dentro de los dominios de la Corona de Aragón;

2ª) Es un hecho constatado e indudable que Cataluña es el Principado de la Corona de Aragón, el Estado de referencia, y que la dignidad de Príncipe de Aragón recae en los títulos de duque de Girona y de Montblanc, siendo ambos territorios del Principado;

3ª) Es un hecho constatado y no suficientemente reconocido que Cataluña lidera y acumula la autoridad de la Orden del Templo de Salomón y posteriormente de la Orden de San Juan dentro de los territorios de la Corona de Aragón y del conjunto de Reinos de la península Ibérica, hasta el siglo XVIII, estableciendo un vínculo nobiliario y religioso con la autoridad de un imperio, simbólico, originario de la Edad Media;

4ª) Es un hecho constatado y no suficientemente reconocido que el archivo de referencia de la historia de la Corona de Aragón es el Archivo Real de Barcelona, y que en el siglo XVIII se convierte, por una decisión monárquica, en el Archivo de la corona de Aragón; y

5ª) (y quizás la más importante) Es un hecho constatado y no suficientemente reconocido que Cataluña introduce el modelo institucional que Pedro El Ceremonioso instaura en el Principado, en el siglo XIV, y que éste se basa en el “Libro de Ceremonias” de Constantino VII, emperador del Imperio Romano de Oriente, convirtiéndose, por lo tanto, en un modelo basado en el llamado Imperio Bizantino, que se encuentra estrechamente vinculado a la historia de los privilegios y los dominios catalanes en la Edad Media. La autoridad catalana hasta los ducados de Atenas y Neopatria es consecuencia directa del apoyo del Principado, del Conde de Barcelona, ​​a la autoridad simbólica, medieval, de la autoridad de Constantinopla, el Imperio Romano vigente hasta el siglo XV. Roger de Flor (historia oficial) y el Tirant lo Blanc (literatura) dan fe de ello.

Varias personalidades catalanas lideran la Orden de San Juan y son patriarcas de Alejandría o de Jerusalén, una situación a la que hay que añadir la dignidad de los papas Borja, desde las tierras valencianas. Castilla no tiene este pasado. Tiene otro, pero no está vinculado con el Imperio Romano Medieval. De hecho, es un territorio ocupado, tal y como lo manifiesta la historia de la Reconquista y el uso que se hace de este episodio, en la órbita castellana, donde domina el poder jerárquico y autoritario, en contraposición al modelo integrador y parlamentario que lidera el Principado de Cataluña dentro de la Corona de Aragón.

El Principado de Asturias, que se basa en la leyenda de Don Pelayo, en cambio, no tiene nada que ver con la autoridad del Principado de Cataluña. De hecho, el primer príncipe de Asturias, oficialmente, no se honra hasta el siglo XV, a título simbólico, para representar la autoridad del heredero de la Corona de Castilla y León. Del mismo modo, ni la nobleza ni la iglesia de Castilla y León se integran nunca al proyecto imperial de Roma o Constantinopla, ni manifiestan ninguna tradición helénica, ni en las artes ni en las formas de gobierno, tal y como se instituye desde el Oriente hasta la caída de Constantinopla, en 1453, y tal y como se sigue desde la Roma italiana con el Renacimiento. El Renacimiento Italiano representa, en este sentido, una etapa avanzada, simbólica y culturalmente, del Imperio Romano. Complementariamente, resaltar que el Archivo de Simancas, el archivo de referencia de la monarquía hispánica, se crea en el siglo XVI.

De acuerdo con este planteamiento, se observa cómo, claramente, la autoridad catalana cae con la caída de Constantinopla, pero se mantiene como símbolo de una nación, hasta el siglo XXI. En este sentido, de acuerdo con estas evidencias, se plantea la pregunta fundamentada de qué sentido tiene llamar Corona de Aragón a los dominios liderados por el Principado de Cataluña, y la hipótesis razonable de que, por razones de poder simbólico, se manipula el origen de sus poderes en torno a un Reino de Aragón por voluntad del monarca, a lo largo de los siglos XVII y XVIII.

Siguiendo las palabras de Maquiavelo, en el capítulo V del libro El Príncipe (oficialmente publicado en 1531), Cataluña formaría parte de los principados de Europa que, antes de ser ocupados, se gobernaban por leyes propias. Esta lectura es precisa para el caso de los catalanes, y su análisis es de gran interés. Maquiavelo resalta que sólo hay tres formas de dominación en este territorio: 1) Destruirlo: 2) Que el nuevo gobernante fije allí su residencia; o 3) Dejarles las leyes, exigirles tributo y constituir un gobierno compuesto por un limitado número de personas de confianza.

En una primera instancia se puede considerar que el Estado español ha optado, en cierta forma, por la última de las tres opciones, pero tal y como resalta Maquiavelo el gobernante debe temer que si no los destruye él serán ellos quienes lo destruirán a él. Dice:

Cualquiera, pues, que llegue a hacerse dueño de una ciudad [o principado] acostumbrada a gozar de su libertad, y no la destruya, debe temer que será destruido por ella. Le servirá de bandera en todas sus revoluciones el recuerdo de sus antiguos fueros y el grito de la libertad, que no se borra con el trascurso del tiempo ni por recientes beneficios: de manera que, por más precauciones que se tomen, no dividiendo o dispersando a los habitantes, nunca se desarraigará de su corazón, ni soltará su memoria el nombre de libertad, y la inclinación a sus antiguas instituciones; estando por lo mismo prontos todos a reunirse para recobrarla con la más ligera ocasión.

Esta es la situación en que se encuentra Cataluña en el inicio del siglo XXI, pero también es la situación que, reiteradamente, ha experimentado Cataluña en los últimos tres, o mejor dicho cuatro, siglos. La reclamación del derecho a la libre determinación después de la Primera República Española (Bases de Manresa, 1892), en tiempos de la República Española (años 1931-1939), con motivo de la Asamblea fundacional de las Naciones Unidas (el año 1945, donde el Consejo Catalán participa) y en tiempos de la Transición Española al sistema democrático (años 1972-1977) es, en este sentido, su mayor evidencia. La lucha a favor de los Hasburgo del siglo XVIII, así como la lucha Carlista y el pulso para instaurar una monarquía Saboya en España en el siglo XIX son, en este sentido, también símbolos de la lucha por una autoridad y una forma de gobierno histórica a la que Cataluña nunca ha renunciado.

Por esta razón, se comprende que la tercera opción que pauta Maquiavelo no es suficiente, si lo que se quiere es el vasallaje pacífico de un principado ocupado gobernado históricamente por leyes propias. Maquiavelo no contempló la manipulación de la historia, pero es, de hecho, una técnica implacable para fomentar la destrucción de una nación, su división y su dispersión.

Como resultado, el Estado español niega la historia de la milenaria nación catalana, una de las más activas y documentadas del mundo, con uno de los escudos más antiguos de Europa, una lengua propia, una moneda, unas leyes, unas Constituciones y unas instituciones también propias, que lideró una Corona y una forma de gobierno en la Edad Media, comprometida con una cosmovisión simbólica romana, según el patrón helénico de Constantinopla. Dar cuerpo a esta historia fundamental, sin embargo, fue imposibilitado, abolido, por el Decreto de Nueva Planta de 1716 impuesto por el rey Felipe V de Borbón, el duque de Anjou.

4. La consecuencia (II):
La persecución sistemática de la Lengua Catalana, como símbolo de una cultura y de una nación

Conscientemente, desde el españolismo de Estado se promueve el agravio y el arrinconamiento de la Lengua Catalana, símbolo principal de la nación que representa, mediante diferentes mecanismos:

  • La españolización del castellano.

El castellano se impone como lengua española desde el conjunto de las instituciones del Estado. Por esta razón, la Real Academia Española dice que la lengua castellana “era” una lengua, concretamente dice que era la lengua románica hablada en Castilla que dio origen a la actual lengua española. Esta estrategia, dirigida a una “españolización” sistemática de la Lengua y Cultura Castellanas, niega la españolidad del resto de lenguas del Estado, haciendo uso y abuso de la violencia cultural que el Estado legitima.

  • Tres siglos desautorizando el uso oficial del catalán dentro de las tierras de habla catalana.

El uso oficial del catalán se prohibió desde los Decretos de Nueva Planta (1707-1716), pero desde entonces las prohibiciones han continuado en la escuela (los años 1768 y 1825, o en 1902, con castigos si los profesores hablaban en catalán, y más adelante en 1923 y 1939, con las respectivas dictaduras militares, bajo el espíritu nacional-católico), en los libros mercantiles (1772), los libros universitarios (1773), el teatro (1801) y en los juzgados (1881). El Partido Popular -heredero de la tradición del españolismo de Estado más incisivo-, y más recientemente el partido Ciudadanos, con el apoyo del Tribunal Constitucional, trabajan incesantemente para que el catalán no disfrute, dentro de las tierras de habla catalana, del estatus de lengua nacional, haciendo uso y abuso de la violencia cultural que el Estado legitima.

  • La desautorización del catalán en las instituciones estatales e internacionales.

El catalán no es una lengua oficial del Estado y no se puede hablar en el Congreso, ni en los estamentos judiciales de justicia estatales ni en el ejército español, tampoco en las instituciones internacionales donde el Estado español es miembro. De este modo, se desprestigia estatal e internacionalmente el catalán, haciendo uso y abuso de la violencia cultural que el Estado legitima.

  • La desprotección constitucional del catalán y su estigmatización.

El catalán no goza de ninguna ley estatal para su normalización, promoción y fomento de su estudio, sólo dispone del derecho al respeto y protección que pauta la Constitución Española, sin que ningún español tenga la obligación de conocerlo. Ni Cataluña ni el catalán aparecen en el texto constitucional. Los catalanohablantes debemos conocer, saber leer y escribir el castellano, pero desde los poderes del Estado se relaciona el uso y conocimiento del catalán con una carga económica, educativa y burocrática que limita las libertades de los españoles. Haciéndolo se estigmatiza sistemáticamente a la lengua catalana, haciendo uso y abuso de la violencia cultural que el Estado legitima.

  • La mutilación del catalán.

A pesar del aparente avance de los derechos lingüísticos de las lenguas no castellanas que la Constitución autoriza con un sistema democrático, en especial desde la década de 2010 se persigue y se limita la normalización de la lengua catalana. Paralelamente, mientras se tiende a fomentar, de forma persistente y con todos los medios posibles, el reconocimiento de la unidad de la lengua española (la castellana), mediante el Instituto Cervantes y la Real Academia de la Lengua Española (creada en 1712, como estrategia de españolización de la lengua castellana), desde el españolismo de Estado se promueve, de forma irracional y enfermiza, la fragmentación del catalán en múltiples dialectos, llegando al absurdo de afirmar que el valenciano no tiene nada que ver con el catalán. Los diferentes criterios, políticas y formas que aplican para unir el castellano (también llamado español) y desunir el catalán es sin duda la mayor expresión de la arrogancia cultural del Estado, que después de tres siglos sigue haciendo uso y abuso de la violencia cultural que se considera legitimada.

Cierre

La causa catalana no es una cuestión política, es nacional. Es la lucha de la dignidad de una nación que se niega a estar subordinada a otra que atenta contra su integridad.

La expresión del derecho a la libre determinación es un derecho nacional, que los catalanes reclaman ejercer porque son una nación y un principado gobernado, históricamente, por leyes propias. Pero es, sobre todo, la reacción de un pueblo, de una lengua y de una cultura que se encuentran en una situación de agravio estructural dentro de un Estado que, por razones de poder, ha hecho de la catalanofobia un instrumento para ejercer su autoridad.

Lo primero que hará Cataluña, si algún día llega a ser un estado independiente, será, indudablemente, reescribir la historia en su integridad. Esta situación generará, en el caso de que se ejecutara, un trastorno para los catalanofóbicos y el fin de la institucionalización de la catalanofobia por razones de Estado. Y el Estado español deberá revisar, también, la evidencia de una manipulación que impactará, necesariamente, en el conjunto de historias estatales de Europa y de medio mundo.

Andreu Marfull Pujadas
21-06-2017

Publicado en Análisis y opinión, Historia

Bilderberg usará el “polvorín” catalán para imponer una España federal

FUENTE: RT Publicado 29-09-2015
La periodista Cristina Martín Jiménez analizó lo que le espera a Cataluña si la región avanza con su proceso de independencia y los planes del poderoso Club Bilderberg para crear una España federal en la que “el poder privado reemplace a los gobiernos”.

“La Unión Europea no tolerará una Cataluña independizada”. Las palabras del exsecretario general de la OTAN y miembro de Bilderberg, Javier Solana, fueron reveladas por la periodista experta en el manejo del elitista club. Según detalló en un artículo publicado por ‘The Objective’, los miembros de la organización están “en contra de la secesión” y esa postura la manifestaron a través del tiempo. Ya en 1991, el entonces presidente de la Generalitat de Catalunya, Jordi Pujol, los exaltó con su discurso nacionalista, visión política “maldita” para Bilderberg.

“Es difícil reeducar a la gente que ha sido educada en el nacionalismo. Es muy difícil convencerlos para ceder su soberanía a favor de una institución supranacional”, reiteró, una y otra vez, el relaciones públicas de la entidad, el príncipe Bernardo de Holanda.

Bilderberg considera, afirmó Martín, que “los nacionalismos son peligrosos”. ¿Peligrosos para qué? Para la propuesta de Solana: “Europa puede y debe ser una especie de laboratorio de lo que pudiera ser una especie de gobierno mundial”.

Por eso, cuando el actual presidente de la Generalitat catalana, Artur Mas, recibió en julio pasado a una importante comitiva de Bilderberg, marcó, para la periodista, su futuro. “El Club Bilderberg y la Comisión Trilateral han derrumbado a presidentes mucho más convincentes a golpe de sonrisas maquiavélicas”, expresó y, más contundente, agregó: “Ha conseguido enfadar a los demonios”.

Después, Solana fue el primero en disparar. Martín aseguró que recibió “el encargo de decirle que la Unión Europea no tolerará entre sus filas la insurgencia de una Cataluña independizada” y “le ha advertido que será expulsada de la OTAN ipso facto”.

Sin embargo, Bilderberg -que agrupa a los magnates más importantes del mundo- es especialista en la manipulación. Y, según el artículo, eso es lo que “está haciendo en secreto”, mientras avanza hacia su objetivo final: “Construir una España a la medida de la elite global y no de los españoles, ya sean catalanes, leoneses o vascos”.

Esa intención recuerda el planteamiento de David Rockefeller (fundador de Bilderberg y de la Comisión Trilateral), quien, a mediados de la década de 1990, aseguró: “Algo debe reemplazar a los gobiernos y el poder privado me parece la entidad más adecuada para hacerlo”.

Según este análisis, “la estrategia de Bilderberg es utilizar el polvorín catalán para forzar la creación de una España federal”, a lo que sigue una “actualización de la Constitución” que “se pacta y negocia debajo de las alfombras” y es definida por “los dueños del dinero, de las industrias, de las leyes, de los parlamentos”.

Publicado en Análisis y opinión, GOBIERNO MUNDIAL

La desintegración de los Estados-Nación como paso previo a un Gobierno Mundial. Un ejemplo: España

FUENTE: 7-01-2016 ANTIMPERIALISTA y 1-04-2015 CiberPensadores

Magnífico estudio realizado por el blog CiberPensadores, poniendo como ejemplo el caso concreto de España, sobre las estrategias utilizadas actualmente por las élites de Poder para imponer un gobierno de carácter global. Básicamente, se trata de una sofisticadísima guerra psicológica contra la población mundial en la que se está usando como principal herramienta los medios de comunicación de masas (televisión, prensa, radio y muy especialmente internet), y cuyo objetivo es crear una sensación de caos absoluto en las modernas sociedades de masas: terrorismo, cambio climático, crisis económica, violencia de género, inmigración, separatismos… (el tema de las falsas violaciones en Alemania el día de Nochevieja es sólo un episodio más de la estrategia del caos contra Europa destinado a enfrentar a su población); con ello se pretende que una ciudadanía adecuadamente alarmada y adoctrinada demande voluntariamente nuevas, pero muy específicas, soluciones de gobernabilidad, concretamente, todo se ha planeado para fabricar un consenso masivo en torno a la necesidad de un Gobierno Mundial bajo predominio estadounidense.

Este sueño globalista (ecuménico) no es más que la continuación de los infantiles delirios mesiánicos que desde hace siglos guían el destino de la humanidad.

Cómo desintegrar un Estado-Nación: España

Según el estudio realizado por el blog CiberPensadores:

El proceso de construcción de un Estado Mundial pasa necesariamente por el desmantelamiento del actual sistema de Estados-Nación. Ello debe hacerse de forma gradual e imperceptible a través del regionalismo y mediante el mantenimiento de la farsa histórica. La estructura supranacional más avanzada del mundo en materia de integración y cooperación es Europa, que debe servir como modelo a seguir para el resto de bloques que se están conformando al mismo tiempo alrededor del planeta. El programa para una Europa verdaderamente unida se articula entorno al proyecto de los Estados Unidos de Europa, que una vez constituidos deberán quedar subordinados a los Estados Unidos de América en el seno de un gran bloque transatlántico que trataría de extenderse en el futuro por toda Eurasia. Para ver el nacimiento del bloque transatlántico se hace indispensable reconfigurar todo el territorio europeo fragmentándolo en pequeñas regiones etnolingüísticas que puedan ser controladas directamente desde Bruselas, dando paso a la Federación Europea. El nuevo mapa de Europa solo es posible si se logra la desintegración de los actuales Estados miembro de la Unión Europea, comenzando por España.
La desintegración de España dependerá básicamente de cómo se incida sobre los distintos factores en los que se sustenta su unidad y cohesión; los separatismos, los iconos y símbolos nacionales, el patriotismo y la estabilidad interna. El más importante de ellos es el separatismo y será precisamente la cuestión de la independencia de Cataluña el detonante de un conflicto que puede proporcionar a España un destino análogo al de Yugoslavia.
El caos que puede llegar a desatarse en el proceso de descomposición deberá mantenerse siempre controlado evitando en todo momento que se produzcan situaciones que puedan resultar adversas. En el control del caos y el manejo de la situación estarán especialmente implicados los medios de comunicación, que permitirán generar el descontento social pertinente, erigir nuevos partidos como Podemos y Ciudadanos que desplacen a los de la oligarquía local, ejecutar operaciones de desprestigio y chantaje y aplicar las tácticas de desestabilización y movilización necesarias. El éxito del plan recaerá básicamente sobre el control que se tenga sobre ambas partes del conflicto, incluido el ejército, siendo el sector español genuinamente patriótico el factor de riesgo más importante a tener en cuenta a la hora de prevenir el caos total.

Introducción

El siguiente trabajo va dirigido a ofrecer un modelo de visión del mundo que sea capaz de explicar lo que viene sucediendo en España durante estos últimos años. La hipótesis de la que parte es la siguiente: España está siendo víctima de un proceso de desintegración orquestado desde el extranjero. Tomando como cierta la hipótesis, se ha estructurado la obra en cuatro partes:

1. El Contexto: se estipulan los objetivos, los métodos y los subobjetivos de los artífices del plan en el que se engloba el desmembramiento de España.

2. Urdiendo el Plan: se centra en el plan de desintegración propiamente dicho. Esta parte está dividida a su vez en tres grandes subapartados:

  • 2.1 La desestabilización: se analizan los factores de los que depende la unidad de España y cómo se puede estar incidiendo sobre ellos.
  • 2.2 Preparando la caída: se analizan los pilares sobre los que se sustenta el poder de la oligarquía española y cómo se puede estar incidiendo sobre ellos.
  • 2.3 Controlar el caos: se analizan las distintas maneras de evitar que el proceso de descomposición escape de control y cómo pueden estar poniéndose en práctica.

3. El advenimiento de un conflicto armado: se aborda la posibilidad de una futura guerra en España, cómo se ha procedido ante ella y cómo puede estarse preparando.

4. Previsiones futuras: se describen los posibles escenarios futuros que podrían darse en caso de que el modelo propuesto sea correcto.

El trabajo concluye con un apartado de consideraciones, en el que se incluye un pronóstico y se sugieren nuevas hipótesis a comprobar en el supuesto de que el modelo resultara estar en lo cierto.

Como desintegrar un Estado-Nación, España (Documento en PDF)

Índice:

Sumario

Parte 1. El contexto

1.1 El Objetivo: un Estado Mundial
1.2 Los Métodos
­­1.2.1 El Regionalismo
1.2.2 La Farsa Histórica
1.3 Los SubObjetivos
1.3.1 El laboratorio de un Gobierno Mundial
1.3.2 La disolución de los Estados-Nación
1.3.3 España, la primera ficha del dominó
1.3.3.1 La oligarquía española

Parte 2. Urdiendo el plan

2.1 La desestabilización
2.1.1 Los separatismos.
2.1.1.1 Un marco plurinacional
2.2.1.2 Los Países Catalanes
2.2.1.2.1 La lengua
2.2.1.2.2 La historia
2.2.1.2.2.1 Preservar la memoria
2.2.1.2.3 La cultura popular, las tradiciones y los iconos
2.2.1.2.4 El equipo nacional
2.2.1.2.5 L’amor per la terra
2.2.1.2.6 El ombligo del mundo
2.2.1.2.7 Los medios de comunicación
2.2.1.2.8 La cuestión valenciana
2.2.1.2.9 La cuestión Balear
2.2.1.2.10 Francmasones por la independencia
2.2.1.2.11 Las escuelas y las universidades
2.2.1.2.12 Los partidos políticos y los movimientos sociales
2.1.1.2.12.1 En Cataluña
2.1.1.2.12.1.1 Españolistas
2.1.1.2.12.1.2 Catalanistas
2.1.1.2.12.1.3 El auge de los nuevos partidos
2.1.1.2.12.1.3.1 Los Unionistas
2.1.1.2.12.1.3.2 Los Separatistas
2.1.1.2.12.1.3.2.1 El Monasterio de Montserrat y el ascenso de Teresa Forcades
2.1.1.2.12.2 En Valencia
2.1.1.2.12.3 En las Islas Baleares
2.2.1.2.13 La cuestión aranesa

2.2.1.2.14 La cuestión occitana
2.2.1.2.15 El papel de Andorra
2.2.1.2.16 La implicación del Estado Francés
2.2.1.2.17 La implicación de Marruecos
2.1.2.2.18 La inmigración y el multiculturalismo
2.2.1.2.19 La relación con Italia y otros países
2.2.1.2.20 El factor económico
2.2.1.2.21 El Manifiesto Internacional
2.2.1.2.22 El referéndum por la independencia
2.2.1.2.22.1 La hoja de ruta
2.1.1.3 Movimientos nacionalistas en el resto de España
2.1.1.3.1 Euskal Herria
2.1.1.3.1.1 En el País Vasco
2.1.1.3.1.2 En Navarra
2.1.1.3.2 En Andalucía
2.1.1.3.3 En Las Islas Canarias
2.1.1.3.4 Los Países Gallegos y PortuGaliza
2.1.1.3.4.1 El papel de Portugal
2.1.1.3.5 Los Países Aragoneses
2.1.1.3.6 En Asturias y Cantabria
2.1.1.3.7 Otros
2.1.1.3.8 En la Comunidad de Madrid
2.1.1.4 Los separatismos y la geodemoeconomía de España
2.1.2 El Peñón de Gibraltar
2.1.3 Los iconos nacionales de España
2.1.3.1 La Monarquía Constitucional
2.1.3.1.1 La imagen de la familia real
2.1.3.1.2 El movimiento por la Tercera República
2.1.3.2 La Tauromaquia
2.1.3.3 El himno de España
2.1.3.4 La bandera de España
2.1.4 El patriotismo y el sentimiento de pertenencia a “La Marca España”
2.1.5 El sentimiento de trascendencia nacional
2.1.5.1 Rodolfo Chikilicuatre triumfa en Eurovisión
2.1.6 El malestar ciudadano
2.1.6.1 El movimiento 15-M
2.2 Preparando la caída
2.2.1 Los partidos políticos
2.2.1.1 Las campañas de desprestigio
2.2.1.1.1 Y estallan los casos de corrupción
2.2.1.1.2 La contraofensiva
2.2.1.1.3 Otras campañas
2.2.1.2 Los nuevos partidos: Podemos y Ciudadanos
2.2.2 Los medios de comunicación
2.2.2.1 La Sexta-Antena3
2.2.2.2 Telecinco-Cuatro
2.2.2.3 Intereconomía y 13TV
2.2.3 Plataformas para la desestabilización
2.2.3.1 Las organizaciones sindicales
2.2.3.2 Otras plataformas
2.2.4 El poderío económico
2.2.4.1 La crisis económica como foco de descontento social
2.2.5 Las Fuerzas Armadas
2.2.6 La verdadera oposición: el Sector Patriota y los intereses privados
2.2.6.1 El movimiento carlista
2.3 Controlar el caos
2.3.1 El Pequeño Nicolás: una Operación de Chantaje
2.3.2 Podemos y Ciudadanos
2.3.2.1 El Factor Podemos entra en juego
2.3.2.1.1 Podemos y el separatismo
2.3.2.1.2 Podemos y Europa
2.3.2.1.2.1 La conexión italiana
2.3.2.1.3 Podemos y el Mundo Multipolar
2.3.2.1.2.2 La conexión venezolana
2.3.2.1.3 Podemos y la Revolución Global
2.3.2.2 El Caballo de Troya: Ciudadanos
2.3.2.3 El dualismo Podemos-Ciudadanos y la Nueva Guerra Fría
2.3.3 La Reforma Constitucional
2.2.3.1 La reforma de la ley electoral
2.2.3.1.1 La reforma de las Iniciativas Legislativas Populares (ILPs)
2.2.3.2 Un Estado Federal y laico
2.2.3.3 La Tercera República
2.3.3.4 La abolición de la pena de muerte
2.3.3.5 La despenalización del aborto
2.3.3.6 El matrimonio homosexual
2.3.3.7 La eutanasia a debate
2.3.3.8 La legalización del Cannabis
2.3.3.9 Cuestión de tiempo
2.3.4 La No-Violencia como bandera
2.3.4.1 Un proceso democrático
2.3.4.2 Los movimientos pacifistas
2.3.5 El bipartidismo cuatripartidista como antesala del caos
2.3.5.1 Los preparativos para un Golpe de Estado
2.3.5.2 El riesgo de una Segunda Guerra Civil Española
2.3.5.3 Una Comedia Profética
2.3.6 La presión internacional y la mediación en el conflicto

Parte 3. El advenimiento de un conflicto armado

3.1 Los Juegos de Guerra
3.1.1 A Quick and Dirty Guide to War
3.1.1.1 La Guerra del Mediterráneo
3.1.2 Los argumentos en contra
3.2 Fraguando la batalla
3.2.1 El Consejo Asesor para la Transición Nacional
3.2.2 Las Estructuras de Estado
3.2.3 La Asamblea de Cargos Electos
3.2.4 El Plan de Contingencia
3.2.4.1 La táctica de la no-violencia
3.2.4.2 Las Fuerzas de Choque
3.2.4.2.1 Las Fuerzas policiales
3.2.4.2.1.1 Los “Mossos d’Escuadra”
3.2.4.2.1.2 La Guardia Civil
3.2.4.2.2 Los movimientos radicales
3.2.4.2.2.1 Euskadi Ta Askatasuna (ETA)
3.2.4.2.2.2 Grupos radicales pancatalanistas
3.2.4.2.2.2.1 Una nueva simbología
3.2.4.2.2.3 Grupos radicales independentistas en el resto de España
3.2.4.2.2.4 Grupos radicales españolistas
3.2.4.2.2.5 El movimiento anarcosindicalista
3.2.5 La guerra económica
3.2.6 Un ejército a la desbandada
3.2.7 El incidente de Solsona

Parte 4. Previsiones futuras

4.1 Los escenarios
4.1.1 Conclusión
4.2 Adivina y acertarás

Consideraciones

Publicado en Análisis y opinión, GOBIERNO MUNDIAL

Atentados en Catalunya, el quid de la cuestión

22-08-2017 por Floren Dimas para Rebelión

Los atentados terroristas son el “efecto boomerang” de las políticas exteriores practicadas por países occidentales, como España.

Mientras no se asocie la relación causa-efecto de los atentados yihadistas en nuestro país y en el resto de Europa, con las guerras desestabilizadoras promovidas por Estados Unidos y los países de la OTAN en el norte de África, Oriente Medio y Lejano Oriente, se estará favoreciendo la manipulación de la opinión pública, orientándola hacia posturas islamofóbicas, racistas y xenófobas, aprovechando la acción terrorista para militarizar nuestra sociedad, recortando las libertades públicas -de forma pretendidamente irreversible-, en nombre de la seguridad colectiva.

La política exterior española, (diplomática, económica y militar), no puede continuar estando subordinada al servicio de intereses geopolíticos, ajenos a nuestros intereses nacionales, so pena de continuar siendo objetivo preferente de un terrorismo, que termine por justificar el final de nuestra sociedad democrática.

Floren Dimas es Oficial del Ejército del Aire (RT). Miembro del colectivo de militares demócratas ANEMOI y vocal de la Asociación Civil Milicia y República (ACMYR)

Publicado en Analizando desinformación, Análisis y opinión, GUERRAS, Nuevas Guerras

Pius Alibek: ‘Acabas pensando que nadie quiere liquidar Estado Islámico’

24-08-2017 FUENTE: VilaWeb Por: Josep Casulleras Nualart
TRADUCCIÓN: seryactuar.org
‘Ya está bien no tener miedo, pero ¿y después qué?’, Dice el filólogo, escritor y traductor iraquí asirio en esta entrevista

‘Lamentamos los atentados mientras nos ponemos camisetas patrocinadas por Catar’, decía Pius Alibek en esta entrevista a VilaWeb de pronto hará dos años. Hacía una semana de los atentados de París contra terrazas de bares, contra la sala Bataclan, contra el Estadio de Francia… Alibek, nacido en Ainkawa, en el Kurdistán, estudió filología en Bagdad, continuó los estudios en Londres y llegó a Barcelona en 1981. En Raíces nómadas (la Campana, 2010) relataba sus años de niñez y de juventud en Irak, un país que ha cambiado tanto desde que él era pequeño.

El conocimiento que tiene de la situación del Levante y su condición de barcelonés nos ayudan en esta conversación (que esta vez tenemos una semana después del atentado de la Rambla) a sacudir la forma en que nos miramos el problema: como vemos la amenaza del yihadismo, quien tiene intereses, como enfocamos los debates sobre el islamismo radical… ‘Todo el mundo estaba de acuerdo en que Arabia Saudí y Catar subvencionaran la organización yihadista al-Nusrat al principio. Y cuando pasa esto que pasa en París, la gente se escandaliza’, decía Alibek en 2015. Ahora esto ha pasado en Barcelona.

-¿Qué pensasteis el pasado jueves, cuando visteis el atentado en la Rambla?
-Pensé: ya ha pasado. Cualquier día podía pasar en cualquier lugar de cualquier ciudad europea. Era previsible que pasara, y seguirá pasando. Pensé esto, aparte la sensación de impotencia y de tristeza.

-¿Resignación?
-Sí, totalmente. Nosotros ya aceptamos que esto es algo que puede pasar, porque no encontramos la manera de saber qué pasa realmente. Y en cambio nos entretenemos con debates inútiles, en vez de ir a la raíz de la cuestión e intentar resolver todas estas desgracias.

-¿Quiere decir que vemos esto como algo inevitable, como si fuera una catástrofe natural?
-Sí, como la posibilidad de que caiga una granizada. Como si fuera un fenómeno natural, que hoy toca aquí pero habría podido caer en otra ciudad. Esto es aún más grave. El atentado afectó a una gente que ha muerto o que ha quedado herida. Pero en realidad esto forma parte de algo mucho mayor que diariamente mata cientos de personas en todo el mundo.

-¿No tenemos suficiente perspectiva para ver esa cosa más grande?
-No tenemos y parece que no queramos tener, porque después de esto que ha pasado en Barcelona los grandes debates son, por ejemplo, si el islam es esto o es aquello. Pero qué decís? Todas las religiones monoteístas son tan asesinas como pacificadoras, dependiendo de la interpretación que se haga. El islam, en esto, no es diferente de ninguna otra religión monoteísta. Otro debate: si los inmigrantes de occidente que vienen de países islámicos son un peligro o no. Pues depende de la vía que emprendan, y tenemos que ver por qué algunos deciden de coger una de determinada. Tenemos que ver quién está detrás, a quien le interesa eso.

-También nos preguntamos si estamos preparados para impedir un atentado.
-Y si debemos poner pilones o no, si son provisionales o fijos, si hemos de reforzar los sistemas de seguridad… Pero de qué habláis? Es como si el diluvio fuera inevitable y discutiéramos para decidir dónde ponemos la presa. Pues no: este diluvio no es un hecho natural; es un hecho provocado. Es cierto que en el curso de la historia las religiones monoteístas han manipulado y se han utilizado como herramientas en manos del poder. Y ha pasado esto. Debemos mirar quien utiliza la religión, quien subvenciona, quien paga, a quien interesa reclutar y combatir allí. Y no ver si ponemos pilones.

-¿Quién es que, en este caso, utiliza la religión para sus intereses?
-Hablemos de quienes hacen la interpretación más radical de la religión, y los conocemos. Si cogemos el Islam, quien hace la interpretación más radical y más asesina? Pues los países que aplican la ley islámica, que resulta que son los mejores aliados de occidente.

-¿Por ejemplo?
-Por ejemplo los del Golfo Pérsico, como Arabia Saudí y Catar. Deben la existencia y el poder en el islam radical, y tienen muchos dólares, con los que fomentan el islam radical. Ellos pagan las mezquitas que se construyen en Europa y pagan los imanes estos que fomentan el radicalismo islámico y pueden manipular las mentes de la juventud desesperada. Para manipularlos, se necesitan recursos, y nosotros permitimos que haya estos recursos. Además, en estos países se reivindica el terrorismo islámico, se fomenta, y se bendicen los mártires, los que han hecho el atentado. El que hizo el atentado en la Rambla es una persona bendita en estos países, que son nuestros aliados. Sus reyes y príncipes vienen a casa, y los recibimos como verdaderos reyes y príncipes. ¿A qué jugamos?

-¿Todo esto viene de la fotografía de las Azores?
-El crecimiento del terrorismo islámico comenzó en Afganistán con los muyahidines reclutados y entrenados por occidente para combatir la Unión Soviética. Pero el impulso del terrorismo islámico que atraviesa las fronteras de aquellos países comenzó con la invasión de Irak de 2003. Pasamos por alto que sí el pueblo estuvo totalmente en contra de aquella invasión, pero que el gobierno español no únicamente estaba a favor sino que se puso a favor con entusiasmo. España participó en aquella guerra, que fue como una cuna para el terrorismo islámico. Y que nos salpica al cabo de un tiempo. De qué nos extrañamos? Y ya no hablo de que la desgracia de Barcelona pasa a diario en Irak, en Siria y en países africanos, por las acciones de Boko Haram. Hace un par de días, en un autocar con niños en Siria hubo más de sesenta muertos. En esto que ha pasado en Barcelona, ​​en París, o en cualquier otra ciudad europea, existe la complicidad de nuestros poderes.

-¿Como se concreta esta complicidad?
-España salió de una crisis económica gracias a la colaboración con la guerra en Irak. Y vivió varios años de bonanza económica. Hay una compensación económica a cambio de la complicidad criminal. Hay un nivel de intereses de grandes poderes y los gobiernos que a mí se me escapan. Los núcleos y entidades de poder no miran el daño que puede recibir el pueblo, sino el beneficio que pueden sacar. Cuando el Barça coge el patrocinio y los millones de Catar no mira si son buena gente o no, si fomentan el terrorismo. Ven que si pueden sacar veinte millones, sacarán veinte millones. Mientras aceptamos esto como una relación comercial legal, pagamos las consecuencias y callamos.

-O cuando España vende armamento a Arabia Saudí tampoco piden que hacen con estas armas.
-Sí. Arabia Saudí ha destruido el Yemen. Y eso no es terrorismo? Si pasa en Yemen no es terrorismo? Cuando se pisa la dignidad de una persona a mil kilómetros, si no sientes que también han pisado la tuya ya has perdido la condición humana. ¿Por qué me ha de parecer que lo que hacen los saudíes en Yemen mí no me salpica ni me interesa, que sólo es algo entre ellos?

-¿Nadie actúa contra Estado Islámico?
-No, de ninguna manera. Enviar varios aviones de vez en cuando y bombardear ciudades en que matan a tres o cuatro combatientes pero matan doscientos civiles inocentes no es combatir Estado Islámico. Todo lo contrario: es combatir la población civil y destruir su infraestructura. Cuando quisieron matar Saddam Hussein, lo hicieron rápidamente, con un ejército y un estado. Y no pueden hacerlo con veinte mil o treinta mil combatientes? Es cinismo puro. Y acabas pensando que realmente nadie quiere liquidar Estado Islámico, ya les debe interesar que exista. Y está el papel de Turquía, en todo esto. Turquía es la OTAN, y cuando Turquía protege Estado Islámico es la OTAN quien protege Estado Islámico. Y la OTAN somos nosotros. Barcelona es la OTAN. Si la OTAN protege Estado Islámico, Barcelona protege Estado Islámico. Es duro, es cruel, pero es así.

-Hay gente que ha alzado la voz contra la presencia de Felipe VI y Rajoy en la manifestación del sábado.
-Si el rey de España y el gobierno de España realmente están dolidos por los atentados y quieren hacer algo, pues que pidan una audiencia a los embajadores de Arabia y de Catar. Y que les digan que o detienen las ayudas y subvenciones que dan o se ha acabado; que ya no podrán subvencionar más mezquitas, que si se ha de construir alguna mezquita ya lo haremos nosotros, de manera que no puedan manipular lo que se haga. Pero esto no se hace. Además, en esta manifestación que reivindicamos? Me parece que aquí, cuando nos manifestamos, como cuando hacemos una huelga general, es para volver a casa tranquilos de haber hecho algo. ¿Qué utilidad final tiene la manifestación? Demostrar nuestro rechazo, ¿verdad? ¿Y qué? ¿Esto evitará los atentados?

-Os veo muy crítico.
-Y hay otra cosa, que me parece de cinismo puro. He dicho que no acepten dinero de según quien para construir mezquitas, o que se controle quien las hace. Pues aquí hay mucho intelectual que dirá que esto que digo va contra nuestros valores, los de libertad y democracia. Va contra nuestros valores, pero no lo hace también la ley mordaza? Hay muchas contradicciones en el discurso que se hace, mucho cinismo. ¿Por qué no se ha de controlar lo que se hace en las mezquitas? Al igual como se controla cuando un cura dice una frase en una iglesia contra los homosexuales, o cuando otro hace una misa por la Legión, que se hace un escándalo. Pues hacemos esto mismo con lo que se hace en algunas mezquitas. Ah, eso no, porque tenemos que ser respetuosos. Pero si hay leyes que no son respetuosas con tus libertades!

-¿Quizá no se hace por respeto o exceso de prudencia?
-Es que todos queremos demostrar que no tenemos nada contra el Islam. Por qué se debe demostrar? Yo sí tengo todo lo que hay que tener contra la interpretación radicalizada de qué es el islam.

-¿Falta más conocimiento sobre qué es el Islam? ¿Hay demasiados prejuicio?
-No se trata de eso, sino de la manera de pensar del europeo: si yo soy intelectual y tolerante, tengo que ser prudente a la hora de emitir un juicio sobre el islam, pero sobre el cristianismo sí puedo decir lo que quiero.

-También encontramos algunas actitudes islamófobas e intolerantes.
-Pero es justamente el tratamiento que hacemos que radicaliza la posición; es aquello de estar conmigo o contra mí. En lugar de crear un espacio flexible, vamos creando un espacio de frentes: un frente que es contrario, que deviene chovinista e islamófobo, y otro que es tolerante y que parece que simpatice con el islam. Pero es que no se trata de eso: ni estoy a favor ni en contra. No debemos permitir nunca que este sea el problema o el debate, porque es un debate que se convierte en una cortina de humo. El debate es quien utiliza la religión, quien hace una interpretación del islam determinada por utilizarla con unos objetivos, quién se beneficia y quién está detrás. No entiendo por qué una sociedad como la barcelonesa debe vivir un debate para decidir si el islam es una buena religión. Esto es absurdo, no tiene sentido. La cuestión es puramente política: quien hace estas políticas que nos perjudican y que nos matan?

-¿Cuál debería ser pues el mensaje de la manifestación de mañana?
-Para mí la manifestación debería servir para reclamar a nuestros gobiernos que investiguen y que detengan el terrorismo en la cuna. Y reivindicar mediante todas las instituciones democráticas que el gobierno tenga este papel. Y que busque alianzas internacionales verdaderas para terminar con esta lacra. Y no demostrar como simpatizo con unos u otros y hasta qué punto me siento triste. Ya está bien no tener miedo, pero y después qué? Debemos poner los gobernantes ante los hechos: esto ha pasado y vosotros, si no lo detenéis, sois culpables de ello. Y no se detiene poniendo pilones, sino desde el origen.

-¿Estos últimos años no hemos avanzado hacia ahí? ¿No hay más conciencia al respecto de lo que pedís?
-Sí, evidentemente. Si decía esto que digo hace cinco años, o en 2003, durante la invasión de Irak, en la que alertaba de que podía crear un cultivo para islamizar aquella zona, todo el mundo me acusaba de creer en la teoría de la conspiración. Pero es que es un hecho, y se ha demostrado. En Irak antes de 2003 no había islamización ni se hablaba de países islámicos y no se aplicaba la sharia; sólo se hablaba de Arabia, donde tradicionalmente se hacía. Y ahora ya tenemos muchos países donde se hace y de la manera más radical. Todo comienza en 2003. Tenemos que parar y reflexionar, preguntarnos por qué ha pasado esto. Y ahora sí que es cierto que cada vez hay más gente que piensa que esto que pasó en París o en Barcelona ya no es culpa de que haya gente que interpreta el Islam de una manera radical y que hay algo más. Y es esto lo que nos interesa, esa cosa más.

-¿Quién hay detrás de quienes cometieron los atentados, y detrás del imán…?
-Sí, porque tenían unos mínimos recursos. ¿De donde los sacaba? Sabemos el dinero que entra para construir mezquitas. Y todos estos imanes cobran un sueldo, no viven de la nada. ¿Quién les paga, el sueldo? ¿De donde les llega, el dinero? Nuestra reivindicación es que nuestros gobiernos y nuestras fuerzas de seguridad sean firmes.

-¿Qué situación hay ahora en su población natal, Ankawa, en el Kurdistán?
-Ahora hay un debate interno muy acentuado, porque los kurdos reivindican la independencia y quieren hacer un referéndum. Están muy animados con ello.

-¿Qué puede pasar, con el referéndum?
-Ni idea, porque esto no depende de los kurdos, sino de las potencias. Si las potencias tienen previsto crear un estado kurdo, se creará. Si no, no. Y dudo que se pueda hacer. Es tan simple como eso. La gente no tiene en cuenta que todavía no han pasado ni cien años de la finalización de la Primera Guerra Mundial, una guerra para repartirse toda aquella zona. Entonces los interesados ​​eran cuatro actores o cinco, y ahora hay quince o veinte. Hay muchos intereses para repartirse ese pastel y mientras no lleguen a ningún acuerdo la destrucción continuará. Y cada uno defenderá un grupo, subvencionará otro… Dependiendo de eso podrán conseguir una parte más grande o más pequeña del pastel.

Publicado en Analizando desinformación, Análisis y opinión, Entrevistas, GUERRAS, Nuevas Guerras

La falsa unidad contra el terrorismo

FUENTE: ¿Es posible la paz? de Mikel Itulain

Tras un despiadado atentado terrorista más en Europa, en este caso le tocó a Barcelona, contra personas que no debieron morir de forma tan innecesaria como absurda, se procedió ayer 26 de agosto a celebrar una manifestación multitudinaria de rechazo a esta barbarie.

Los medios de comunicación y los políticos españoles trataron de que fuese un acto de supuesta “unidad”, es decir, que todos se mantuviesen bajo un mismo discurso  y, no nos engañemos, bajo un mismo mando. Pero no fue así y tras ellos: el Rey, el Presidente del Gobierno español y todo su espectro político, podía leerse una enorme pancarta demoledora: “Les vostres polítiques, les nostres morts” (“Vuestras políticas, nuestros muertos”). Que define perfectamente como las políticas de todo tipo: desde el apoyo económico o armamentístico a los batallones de mercenarios terroristas que han asolado el norte de África u Oriente Medio, a tratar de disfrazarlos de revolucionarios o luchadores por la libertad cuando mataban gente en Libia o Siria, pero cambiando a denominarles como criminales cuando hacían lo mismo, aunque en bastante menor grado , en nuestras ciudades, han originado esta tragedia.

Sin embargo, el problema no solo está en la Administración española o en su Casa Real, que también, sino que la responsabilidad se extiende a todo el mundo político occidental y estatal:  catalán, gallego, vasco, andaluz…, tanto de derecha, centro o de izquierda, no parece importar la ideología cuando ya hay una compartida que asume una supuesta superioridad de nuestra “civilización” y que sirve a los intereses y agendas de las multinacionales industriales y financieras, los dueños finales. Sea Podemos, Izquierda Unida, CUP, Ezquerra Republicana, Partido Demócrata Europeo Catalán, Ciudadanos, PSOE o PP, todos están bajo dominio ideológico y económico de las corporaciones. De ahí que repitan el falso, recurrido y útil discurso de los “regímenes totalitarios”o del “dictador brutal”, con el fin de desprestigiar a estados o líderes no sometidos a la supremacía de las, estas sí, tiránicas transnacionales. Cuando ambos “argumentos”, no podía ser de otra forma, proceden de los neocón, que los progresistas, tan sumisos y obedientes, repiten una y otra vez.

Sobre el “régimen”:

La ideología del “estado canalla” [apodado comúnmente régimen o dictadura y a su dirigente dictador] desarrollada por el Pentágono durante la Guerra del Golfo de 1991, constituye una nueva legitimidad, una justificación para llevar a cabo una “guerra humanitaria” contra países que no se ajusten al Nuevo Orden Mundial y a los principios del sistema de “libre mercado”. [¹]

Sobre el “dictador brutal”: nos viene de G. W. Bush, para demonizar a los rivales políticos que no seguían las órdenes dadas. [²]

Qué nuestros gobiernos luchan falsamente contra el terrorismo es algo rigurosamente cierto para quien se molesta en comprobar los hechos. Porque en definitiva es una estrategia de control social muy efectiva y productiva, y mientras los habitantes de nuestras sociedades sean unos inmaduros  en lo político y lo emocional, lo seguirá siendo y se continuará utilizando. Cómo se hacen funcionar este tipo de macabros atentados contra la población civil pueden verlo aquí, y les recuerdo que no son algo nuevo en la reciente historia de Europa ni tampoco algo exclusivamente relacionado con la utilización de una religión tal que el Islam: Terrorismo islamista.

Que las agresiones a Libia como a Siria son el producto del impulso y sustento masivo de organizaciones de terror y mercenarias tampoco es el descubrimiento de la piedra filosofal si alguien no está suficientemente estupidizado ni anulado por la repetitiva y aburrida propaganda de los medios. Que estos como están en su práctica totalidad, de un modo u otro, en los bolsillos de los grandes magnates, hacen creer que si todos están de acuerdo en algo es que debe de ser verdad. Cayendo en  la habitual y facilona falacia ad populum, sin molestarse en comprobar si lo que se dice tiene algo de cierto o no.

Que se destruyó la prosperidad y enorme futuro de Libia, llevando a Al Qaeda al poder en el año 2011 es una de las grandes culpas que casi todos tenemos, y si no lo creen hagan memoria de lo que dijeron e hicieron aquellos días. Recuerdo como vi tanta gente mofarse y alegrarse del asesinato de Muammar al-Gaddafi, del que tan bien hablaban los libios y los africanos en general. Y tengo presente como dije a esos irresponsables que esas hordas de terroristas llegarían a Europa, tal y como ha ocurrido. No hacía falta ser adivino, porque el objetivo era ese, desestabilizar África, pero también Europa.

Luego, al mismo tiempo, vino lo de Siria, que no fue una revolución popular ni pacífica, sino una agresión mercenaria exterior contra el Gobierno legítimo de Bashar al Assad.

Que son las familias más poderosas de Norteamérica y de Europa, las corporaciones, las que han creado este mundo actual de caos y temor, dominado por el terror, no es invención mía o de otros, pues está documentado en sus propios escritos.

Ahora hagan algo que deberían hacer y no les gusta hacer, autocrítica, no echar balones fuera, no ser tan insensatos como una mayoría ha sido. Porque los responsables de las muertes de Barcelona, Bruselas, París, Niza, Londres… están en los criminales materiales, en sus inductores, en los planificadores, en todo el entramado de los servicios de inteligencia, militares, políticos y corporaciones que han hecho a propósito tal cosa, pero también en ustedes, que por su dejadez, su falta de madurez y cobardía contribuyeron y contribuyen a que esto haya ocurrido y ocurra.

Referencias-Notas:

1. Michel Chossudovsky. Economic depression and the New World Order. Journal of International Affairs (Columbia University), Vol. 52, no. 1 (Fall 1998) 26 January 2002.
2.  Bush promises Saddam fair trial. BBC, 15.12.2003.

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