Nadie se atreve a llamarlo conspiración

ConspiracyPor Gary Allen, 1971 – Publicación original:
Concord Press
– P.O. BOX 2686 – Seal Beach, Calif. 90740

“Este Acta (El Acta de la Reserva Federal) establece el más gigantesco Trust sobre la tierra. Cuando el Presidente firme este Acta, el gobierno invisible con el poder del dinero, cuya existencia ha sido demostrada por la Investigación sobre Trusts Monetarios, quedará legalizado. La nueva ley creará inflación allí donde los Trusts quieran inflación.”
Congresista Charles A. Lindbergh Sr. Diciembre, 1913

“EN ESTADOS UNIDOS, HOY EN DÍA, TENEMOS EFECTIVAMENTE DOS GOBIERNOS. Tenemos el gobierno debidamente constituido. Y luego tenemos un gobierno independiente, incontrolado e incoordinado, en el sistema de la Reserva Federal, que opera con el poder monetario reservado al Congreso por la Constitución” Congresista Wright Patman, (ex) Presidente del Comité de Banca Interno

“Aquellos que crean y emiten el dinero y el crédito, dirigen las políticas de gobierno y sostienen en sus manos el destino de las personas” Reginald McKenna, (ex) presidente del Banco de Inglaterra Midlands

LIBRO COMPLETO:
Nadie se atreve a llamarlo conspiración
Editado por Ediciones Ojeda ­ Barcelona
(… y secuestrado por la policía autonómica de Catalunya en Oct. 2006)


Capítulo 3

Los que manipulan el dinero

Muchos profesores de historia de colegios dicen a sus responsables que los libros que utilizarán en clase son “objetivos”. Pero detengámonos y preguntémonos: ¿es posible escribir un libro de historia sin un punto de vista particular? Hay billones de sucesos que ocurren diariamente en el mundo. Pensar en escribir la historia completa de una nación que cubra siquiera sea un año es albergar una presunción fantástica.

No sólo es una habilidad del historiador escribir una historia “objetiva”, limitada por el completo volumen de acontecimientos, sino por el hecho de que muchos de los más importantes acontecimientos nunca aparecieron en en los periódicos ni siquiera en las memorias de alguien. Las decisiones tomadas por los “peces gordos”, en habitaciones repletas de humo, no son publicadas ni siquiera en el New York Times, que ostensiblemente informa de todas las noticias dignas de ser impresas (Una más adecuada descripción sería “Todas las noticias que encajan“).

Para construir su argumento, un historiador debe seleccionar un número minúsculo de hechos de entre un número limitado conocido. Si no dispone de una “teoría”, ¿cómo puede separar los hechos importantes de los que no lo son? Tal como señaló el Profesor Stuart Crane, éste es el motivo por el que cada libro “demuestra” la teoría de su autor. Pero ningún libro es objetivo. Ningún libro puede ser objetivo, y este libro (Nadie se atreve a llamarlo conspiración) no es objetivo. La información en él es cierta, pero el libro no es objetivo. Hemos seleccionado cuidadosamente los hechos para demostrar nuestro caso.

Muchos de los hechos que exponemos son fácilmente verificables en cualquier gran biblioteca. Pero nuestra opinión es que hemos colocado estos hechos en el orden que más certeramente refleja su real significado en la historia. Estos son los hechos tal como el Sistema no desea que vosotros los conozcáis.

¿Nunca os ha pasado haber visto las dos terceras partes de una película de misterio, pensando en la dirección equivocada? Desconcertante, ¿verdad? Toda la evidencia parecía señalar al mayordomo como asesino, pero en las escenas finales veis que, ¡oh sorpresa!, desde el principio era el marido. Tenéis que quedaros para volver a ver el principio de la película. Entonces todas las piezas encajan y la historia cobra sentido.

Esta situación es similar a la situación en que un millón de americanos se encuentran sumergidos hoy en día. Están confundidos por los sucesos que pasan actualmente en el país.  Han entrado cuando la película, por decirlo así, está llegando a su conclusión. La parte inicial del misterio es necesaria para hacer que toda la situación sea comprensible (En realidad, no estamos empezando de verdad por el principio, pero vamos a retroceder lo suficiente para que adquieran sentido todos los acontecimientos de hoy en día).

A fin de comprender la conspiración (la usurpación del derecho constitucional de los gobiernos a acuñar moneda, así como el forzar a esos gobiernos a  pedir dinero prestado con usura – intereses – ), es necesario tener algunos conocimientos rudimentarios de banca y, en concreto, de banca internacional. Aunque sería simplificar demasiado ceñir toda la conspiración a los banqueros internacionales, ellos sin embargo han jugado un papel clave.

Tragedy_and_hopePensad en la conspiración (mundial) como en una mano en la que un dedo tiene la etiqueta de “banca internacional“, y los otros: “fundaciones benéficas” (por ejemplo, la Ford, la Carnegie, la Rockefeller, etc.), “movimientos antirreligiosos“, “Socialismo Fabiano“, y “Comunismo“.  Pero era a los banqueros internacionales a quien se refería el Profesor Carroll Quigly (de la Escuela de Asuntos Exteriores en la Universidad de Georgetown) cuando le citamos anteriormente (en este libro) afirmando que SU OBJETIVO NO ES OTRO QUE CONTROLAR AL MUNDO A TRAVÉS DE LAS FINANZAS. (El Profesor Quigly no ve nada malo en ello (!), tan solo pone objeciones al secretismo con que estos objetivos son encubiertos. De ahí su libro Tragedy and Hope, de 1300 páginas y 8 libras de peso).

¿De dónde sacan los gobiernos las enormes sumas de dinero que necesitan? Desde luego, una buena parte procede de los impuestos; pero los gobiernos gastan a menudo más de lo que consiguen con los impuestos de sus ciudadanos, y por eso se ven obligados a pedir prestado. La deuda de nuestro país (EE.UU.) hoy en día (1974) asciende a 455 billones de dólares, cada centavo de los cuáles se ha pedido prestado a un interés en algún sitio.

Al público se le hace creer que nuestro gobierno pide prestado “al pueblo” a través de los bonos del tesoro. Sin embargo, en realidad, sólo un pequeño porcentaje de la deuda nacional es mantenida por individuos bajo esta forma. Muchos bonos gubernamentales, excepto aquellos mantenidos por el propio gobierno a través de sus fondos asociativos, son poseídos por grandes firmas bancarias conocidas como bancos internacionales.

Durante siglos la financiación de gobiernos y reyes ha resultado muy lucrativa para los banqueros internacionales. Estos empresarios, sin embargo, deben hacer frente a espinosos problemas. Sabemos que las pequeñas operaciones bancarias se protegen a sí mismas tomando garantías subsidiarias, pero ¿qué tipo de garantía subsidiaria se puede obtener de un gobierno o de un rey? “¡Abajo con su cabeza!”  El proceso a través del cuál uno se cobra la deuda de un gobierno o de un monarca no es un tema que se enseñe en las escuelas de negocios o en las universidades, y casi ninguno de nosotros – que nunca hemos estado en el negocio de prestar dinero a los reyes- hemos pensado demasiado en el problema. Pero hay un negocio que financia a reyes, y para quiénes pueden asegurar el cobro, es realmente lucrativo.

El profesor de economía Stuart Crane observa que hay dos medios utilizados para garantizar subsidiariamente los préstamos a los gobiernos y reyes. Cuando una empresa de negocios presta mucho dinero, su acreedor obtiene voz en la dirección para proteger su inversión. Como un negocio, ningún gobierno puede pedir prestadas grandes cantidades de dinero sin someter voluntariamente a su acreedor algunas medidas de soberanía, como garantía subsidiaria. Por supuesto que los banqueros internacionales que han prestado centenares de billones de dólares a los gobiernos de todo el mundo disponen de considerable influencia en las políticas de tales gobiernos.

Pero la ventaja fundamental que el acreedor tiene sobre el gobierno o los gobernantes es la amenaza de que si el deudor se sale de la raya, el banquero puede financiar a un enemigo o rival, y puede incluso crear un enemigo con tales medios. Por ese motivo, si quieren ustedes estar en el negocio de financiar a reyes es inteligente tener un enemigo o un rival esperando en las alas para destituir a cada gobernante a quién le has prestado. Si el rey no tiene un enemigo, hay que crearlo.

Destacada en este juego fue la famosa Casa de Rothschild (nombre alemán para Redshield, un nombre adoptado por esta familia por el campo rojo frente a la puerta principal de su casa). Su fundador, Meyer Amschel Rothschild (1743-1812) de Frankfurt, Alemania, dejó a uno de sus cinco hijos en casa para dirigir el banco de Frankfurt, y envío a los otros a París, Londres, Viena y Nápoles. Los Rothschild se hicieron increíblemente ricos durante el siglo diecinueve, financiando que los gobiernos entraran en guerra con otros gobiernos.

Según el Profesor Stuart Crane:

“Si ustedes repasan cada una de las guerras habidas en Europa durante el siglo diecinueve, verán que siempre finalizaban con el establecimiento de un “equilibrio de poder”.  Con cada reorganización gubernamental había un equilibrio de poder en un nuevo grupo alrededor de la Casa de Rothschild en Inglaterra, Francia o Austria. Agrupaban países, por lo que si algún rey se salía de su raya estallaba una guerra, y la guerra quedaba decidida por el banco al que iba la financiación. Investigando en las posiciones de las deudas de las naciones en guerra generalmente se puede ver quién iba a ser castigado.”

Al describir las características de los Rothschild y de otros grandes banqueros internacionales, el Profesor Quigly nos dice que eran diferentes de los banqueros normales en varias maneras:

  • Eran cosmopolitas e internacionales;
  • estaban próximos a los gobiernos y, en concreto, relacionados con la deuda del gobierno, incluyendo sus deudas exteriores;
  • estos banqueros habían de ser llamados “banqueros internacionales” (Quigly, Tragedy and Hope, p.52)

Una razón importante para la censura histórica del papel de los banqueros internacionales en la historia política, es que los Rothschild eran judíos. LOS ANTISEMITAS LE HAN HECHO EL JUEGO A LA CONSPIRACIÓN, intentando presentarla como una conspiración judía para gobernar el mundo. ¡Nada puede estar más lejos de la verdad! Las instituciones internacionales bancarias del tradicionalmente anglosajón J. P. Morgan y el baptista Rockefeller han jugado un papel clave en la conspiración. Aunque no se puede negar la importancia de Rothschild y de sus satélites. Sin embargo, es tan irrazonable e inmoral acusar al pueblo judío de los crímenes de los Rothschild, como hacer a los baptistas responsables de los crímenes de Rockefeller. (Otras autoridades, sin embargo, rastrean las raíces judías de los Rockefeller, y mantienen que su adopción de la fe baptista y su asistencia a la iglesia es una farsa – editor.)

Los miembros judíos de la conspiración han utilizado una organización denominada la Liga Anti Difamación (L.A.D.) como instrumento para tratar de convencer a todos de que cualquier mención sobre los Rothschild o sus aliados es un ataque contra el pueblo judío. De esta manera han sofocado casi todo el conocimiento acerca de los banqueros internacionales, y lo han convertido en un tema tabú en las universidades.

ParisToda persona o libro que ahonde en este tema es inmediatamente atacado por centenares de comités de la L.A.D. en todo el país. La L.A.D. nunca ha dejado a la verdad o a la lógica interferir con sus altamente profesionales trabajos sucios. Pero en realidad, nadie tiene más derecho que el pueblo judío para tomar justa venganza contra los Rothschild y su camarilla. Los Warburg, judíos (banqueros), parte del imperio Rothschild, ayudaron a financiar a Adolph Hitler.  En los campos de concentración nazis hubo pocos Rothschild o Warburg, si es que hubo alguno.  Contemplaron la guerra desde lujosos hoteles en París, o emigraron a Estados Unidos o a Inglaterra. Como grupo, el pueblo judío ha sufrido mucho a manos de estos buscadores de poder. Un Rothschild tiene mucho más en común con un Rockefeller que con un sastre judío de Budapest o del Bronx.

August_Belmont

August Belmont

Ya que la piedra fundamental de los imperios bancarios internacionales han sido los bonos del tesoro, FOMENTAR LA DEUDA GUBERNAMENTAL HA SIDO EN INTERÉS DE ESTOS FINANCIEROS INTERNACIONALES. Cuánto más elevada sea la deuda, más interés produce.  Nada endeuda tanto a un gobierno como una guerra. (En 1935, antes de que estallase la Segunda Guerra Mundial, el total de la deuda pública estadounidense era de 28 billones 708 millones de dólares, o de 225.55 dólares per capita. En 1940, antes del ataque a Pearl Harbour, la deuda pública era de 42 billones 968 millones de dólares, o de 325.23 dólares per cápita. Pero en 1945, con el cese de las hostilidades, era e 258 billones 682 millones de dólares, o de 1.848,60 dólares per capita. Editor). Y no ha sido una práctica inusual entre los banqueros internacionales la financiación de ambos bandos en los sangrientos conflictos militares. Por ejemplo, durante la Guerra Civil Americana, el Norte fue financiado por los Rothschild a través de su agente americano August Belmont, y el Sur a través de los Erlanger, parientes de los Rothschild.

Pero mientras que las guerras y revoluciones han sido útiles a los financieros internacionales para ganar o incrementar el control sobre los gobiernos, la clave de tal control ha sido siempre el control del dinero. Se puede controlar a un gobierno si lo tienes de deudor; un acreedor está en posición de pedir los privilegios del monopolio del soberano. Los gobiernos en busca de financiación han otorgado monopolios en bancos estatales, recursos naturales, concesiones petrolíferas, transporte, medicina y otros.  Sin embargo, el monopolio que los financieros internacionales más han ambicionado es el control sobre el dinero de un país.

Reginald_McKenna

Reginald McKenna

En definitiva, estos banqueros poseen realmente, como corporaciones privadas, los bancos centrales de varios países europeos. El Banco de Inglaterra, el Banco de Francia y el Banco de Alemania, no son propiedad de sus respectivos gobiernos, como cualquiera pudiera imaginar, sino que son MONOPOLIOS DE PROPIEDAD PRIVADA, otorgados por los cabezas de estado, normalmente como pago de préstamos. Bajo este sistema, observado por Reginald McKenna, presidente del Midlands Banco de Inglaterra: ” Los que crean y emiten el dinero y los créditos dirigen las políticas de gobierno, y tienen en sus manos el destino del pueblo”. UNA VEZ QUE EL GOBIERNO ESTÁ EN DEUDA CON LOS BANQUEROS, ESTÁ A SU MERCED. Un ejemplo estremecedor fue citado por el London Financial Times, el 26 de setiembre de 1921, cuando reveló que si al mismo tiempo: “Media docena de hombres, en los puestos cumbre de los Cinco Grandes Bancos, se abstuvieran de renovar los bonos del Tesoro, podrían derrocar toda la estructura de las finanzas del gobierno”.

Todos quiénes han buscado el control dictatorial sobre los países modernos han comprendido la necesidad de un banco central. Cuando la Liga de los Hombres Justos alquiló un escritor mercenario revolucionario, llamado Karl Marx, para escribir un proyecto original para la conquista, denominado El Manifiesto Comunista, el quinto punto decía así:”Centralización del crédito en manos del Estado, por medio de un banco nacional, con capital estatal, y un monopolio exclusivo”. Lenin escribió posteriormente que el establecimiento de un banco central era el noventa por ciento en la comunalización de un país.  Tales conspiradores sabían que no se puede tomar el control de una nación sin efectivos militares, a menos que la nación tenga un banco central a través el cual se puede controlar su economía. El anarquista Bakunin señaló sarcásticamente, a propósito de los seguidores de Karl Marx: “Tienen un pie en el banco y el otro en el movimiento socialista”.

Los financieros internacionales colocan a sus propios hombres principales como responsables de cada uno de los bancos centrales europeos. El profesor Quigly informa:

“No se piense que los dirigentes de los principales bancos centrales mundiales son ellos mismos poderes esenciales del mundo financiero. No lo son. Ellos más bien son los técnicos y agentes de las inversiones bancarias dominantes en sus propios países; los han encumbrado, y son perfectamente capaces de hundirles. Los poderes financieros esenciales del mundo están en manos de estos banqueros inversores (llamados también “internacionales” o banqueros “mercantiles”), que permanecen mayoritariamente tras el escenario en sus propios bancos privados, no constituidos en sociedad. Estos forman un sistema de cooperación internacional y de dominio nacional que es más privado, más poderoso y más secreto que el de sus agentes en los bancos centrales.”  (Quigly, op.cit., pp.326-7)

El Dr. Quigly revela también que los banqueros internacionales que poseían y controlaban los Bancos de Inglaterra y Francia mantenían su poder incluso después de que estos bancos fueran teóricamente socializados. Naturalmente, quiénes controlaban los bancos centrales de Europa estaban ansiosos por empezar a fijar un sistema similar en los Estados Unidos. Desde los primeros tiempos, los Padres Fundadores habían sido conscientes de los intentos de controlar América a través de la manipulación monetaria, y ellos llevaron a cabo una lucha muy fuerte con los banqueros internacionales. Thomas Jefferson escribió a John Adams: “.Creo sinceramente, como usted, que los establecimientos bancarios son más peligrosos que los ejércitos tradicionales.”

Gustavus_Meyers

Gustavus Meyers

Pero aunque América dejó de tener un banco central, después de que en 1836 lo aboliera el Presidente Jackson, los financieros europeos y sus agentes americanos se las arreglaron para ganar un gran trato de control sobre el sistema monetario americano. Gustavus Meyers, en su Historia de las Grandes Fortunas americanas, revela :

“Bajo la superficie, los Rothschild han tenido durante mucho tiempo una poderoso influencia en el dictado de las leyes financieras americanas. Los registros legales muestran que ellos eran autoridades en el viejo Banco de Estados Unidos (abolido por Andrew Jackson)”.

 “Durante el siglo diecinueve, los líderes financieros del Este metropolitano a menudo cortaban otras gargantas financieras, pero cuando sus víctimas occidentales y rurales empezaron a organizarse políticamente, los “capitalistas explotadores” vieron que tenían una “comunidad de intereses” hacia a la que debían trabajar juntos para protegerse a sí mismos de los miles de airados granjeros, y de las “jóvenes promesas” competidoras.   Esta difusión de poder económico fue uno de los principales factores que estimuló las demandas de un banco central, que sería un monopolio de negocios y financiero”.

En “Años de Saqueo” (Years of Plunder), Proctor Hansl escribe sobre esta época:

“Entre los Morgan, Los Khun-Loeb (banqueros) y otros pilares similares del orden industrial, había poca disposición para involucrarse en desacuerdos que condujeran a una dislocación financiera. Una comunidad de intereses se implantó, con resultados que eran altamente beneficiosos para ellos mismos.”

J_Pierpont_Morgan

J. PIERPONT MORGAN

 Pero, aparte de los principales centros del Este, muchos banqueros americanos y sus clientes desconfiaban del concepto global. Para poder mostrar a los del interior que iban a necesitar un sistema bancario central, los banqueros internacionales CREARON UNA SERIE DE PÁNICOS como demostración de su poder – un aviso de lo que sucedería a menos de que el resto de banqueros entraran en la línea. El hombre a quién se le encargó la dirección de estas lecciones fue J. Pierpont Morgan, nacido en América, pero educado en Inglaterra y Alemania. Morgan es mencionado por muchos, incluyendo al Congresista Louis McFadden (un banquero que durante diez años dirigió el Comité de Moneda y Casa de Banca) como el principal agente americano de los ingleses Rothschild.

Robert_Owen

Robert Owen

Con el cambio de siglo, J.P. Morgan era ya un veterano en la creación de pánicos artificiales. Estos temas estaban bien coordinados. El senador Robert Owen, un co-autor del Acta de la Reserva Federal (que posteriormente lamentó profundamente su papel) testificó ante el Comité del Congreso que el banco que poseía recibió de la Asociación de Banqueros Nacionales, lo que fue conocido como “la Circular del Pánico de 1893”. Declaró: “Usted retirará inmediatamente un tercio de su circulante y pedirá el reembolso de la mitad de sus préstamos.”

El historiador Frederick Lewis Allen hablaba en la revista Life del 25 de abril de 1949, sobre el papel de Morgan al difundir los rumores sobre la insolvencia del Banco Knickerbocker y de la Trust Company of America, rumores que desencadenaron el pánico de 1907. En respuesta a la pregunta:“¿Precipitó Morgan el pánico?”. Allen informa:

Oakly Thorne, presidente de esa asociación de empresas concretas, testificó bastante después ante un Comité del Congreso que su banco había estado sometido sólo a retiradas moderadas. que no había solicitado ayuda, y que fue únicamente la declaración del “delicado asunto” (de Morgan) lo que había causado que los cuentacorrentistas quisieran retirar el dinero de su banco. A partir de esta evidencia, además de otros fragmentos de otras evidencias supuestamente pertinentes, algunos cronistas llegaron a la ingeniosa conclusión de que los intereses de Morgan se aprovecharon de las desequilibradas condiciones durante el otoño de 1907 para precipitar el pánico, guiándole lentamente, a medida que progresaba, para acabar con los bancos rivales y consolidar la preeminencia de los bancos en la órbita de Morgan”.
El “pánico” que Morgan había creado, procedió a acabarlo prácticamente solo. Había conseguido su objetivo. Frederick Allen explica:
“La lección del Pánico de 1907 era clara, y aunque se demoró unos seis años, estaba destinada a ser incorporada a la legislación: los Estados Unidos necesitaban mucho un sistema bancario central”.

Paul Wauburg

Paul Wauburg

El hombre que debía jugar el papel más significativo en la imposición en América de este banco central fue Paul Wauburg, que junto con su hermano Felix habían emigrado desde Alemania a Estados Unidos en 1902. Dejaron a su hermano Max (posteriormente uno de los más importantes engranajes bancarios de la revolución rusa – bolchevique – ) en su casa de Frankfurt, para dirigir el banco familiar (M.N. Warburg & Co.)

Paul  Warburg  se casó con Nina Loeb,  hija de  Solomon  Loeb,  de Khun,  Loeb  &  Compañía,  la más poderosa firma bancaria internacional de América. Su hermano Félix se casó con Frieda Schiff, hija de Jacob  Schiff, el poder directivo tras Khun, Loeb &  Co.  Stephen Birmingham en su libro “Our Crowd” que es una autoridad, comenta: “En el siglo dieciocho los Schiff y los Rothschild compartieron una casa doble, en Frankfurt.” Hay informes de que Schiff compró su sociedad en Khun, Loeb & Compañía con dinero de Rothschild. Tanto Paul como Felix Warburg se convirtieron en socios de Khun, Loeb y Compañía.

En 1907, el año del pánico precipitado por Morgan,  Paul Warburg se pasó casi todo el tiempo escribiendo y dado conferencias sobre “la necesidad de la reforma bancaria”.  Khun, Loeb & Compañía tenían suficiente espíritu cívico sobre el asunto para mantenerlo en nómina a 500.000 dólares anuales, mientras durante los seis años siguientes él ofrecía su tiempo para “el bien público”.

Trabajando junto a Paul Warburg para promocionar esta “reforma bancaria” estaba Nelson Aldridge,  conocido como “el agente comercial de Morgan en el hemiciclo en el Senado”  La hija de Aldridge, Abbie se casó con John D.  Rockefeller  Jr.  (El fallecido Nelson Rockefeller,  Vice-Presidente de Richard Nixon y durante largo tiempo Gobernador  de Nueva  York, recibió el nombre de su abuelo materno).

Frank Vanderlip

Frank Vanderlip

Tras el pánico de 1907 Aldridge fue designado por el Senado para encabezar la Comisión Monetaria Nacional. Aunque no tenía conocimientos técnicos de banca, Aldridge y su entorno gastaron casi dos años y 300.000 dólares del dinero de los contribuyentes, comiendo y bebiendo a cargo de los propietarios de los bancos centrales europeos, en su gira por el continente “estudiando” la banca central. Cuando la Comisión regresó de su lujoso viaje no mantuvo reuniones ni elaboró ningún informe en casi dos años.  Pero el Senador Aldridge estaba ocupado “arreglando” las cosas. Junto a Paul Wauburg y a otros banqueros internacionales, organizaron uno de los encuentros secretos más importantes de la historia de los Estados Unidos. El agente de Rockefeller, Frank Vanderlip  admitió varios años después, en sus memorias:

“A pesar de mis puntos de vista sobre lo importante que era para la sociedad el dar mayor publicidad a los asuntos de las corporaciones, hubo una ocasión, cerca de finales de 1919, en que fui tan sigiloso, realmente tan furtivo, como cualquier conspirador. No piensen que es una exageración hablar de nuestra expedición secreta a la isla Jekyl (en Georgia) como la ocasión en que se gestó lo que en realidad se convertiría en el Sistema de la Reserva Federal”.

Tan fácil como Gmail ¡PERO ENCRIPTADO!
Esta web se ha declarado territorio libre del MONTAJE SIDA

Esta web se ha declarado territorio libre del MONTAJE SIDA